El germen de Frances Ha no pudo ser más casual. Como suele pasar con los clásicos que no aspiran a serlo y que el tiempo va puliendo y mejorando, esta película fue un regalo que disparó la carrera de Baumbach como director y puso en el mapa a una joven Gerwig cuya trayectoria profesional estaba limitada a las películas mumblecore de bajo presupuesto. Y no solo la puso en el mapa, sino que le dio la seguridad de intentar una carrera como cineasta. Gerwig, ya había colaborado en guiones (había estudiado escritura dramática) e incluso había codirigido una película, Nights and Weekends en 2008 con Joe Swanberg que también había co-escrito y co-producido.

Así que estamos ante una película que se escribió a cuatro manos. Todo comenzó durante el rodaje de Greenberg (2010), que él dirigía y ella coprotagonizaba junto a Ben Stiller, la química profesional (y posteriormente personal) surgió entre ambos. Al terminar la película él le comentó que quería volver a trabajar en Nueva York. Ella le pasó notas y escritos que tenía, cosas que comenzaba pero que nunca terminaba. Así comenzó una comunicación epistolar (por email) en la que iban intercambiando ideas, escenas, conversaciones… y a partir de ahí fue surgiendo el guion.

Cómo se gestó este clásico contemporáneo
Un guion que tiene muchas cosas de ambos, como ellos mismos han reconocido hay partes de la vida de Greta, de la vida de Noah y de amistades de ambos. Sin embargo, con la perspectiva de conocer ya la carrera de Gerwig, podemos constatar que es una película muy suya a nivel argumental, pues entronca directamente con su primera película como directora, Lady Bird (2017). Recordemos que Lady Bird tiene tintes autobiográficos de su adolescencia en Sacramento, curiosamente del mismo lugar de donde es Frances. Más pistas, los propios padres de Greta Gerwig, que siguen viviendo en Sacramento, interpretan a los padres de Frances. Vistas las dos películas pareciera que Lady Bird fuera una precuela de Frances Ha. No solo eso, el espíritu de Frances lo encontraremos también en Jo March y hasta Barbie tiene algo de ella.

Dónde reside el atractivo de Frances Ha
Frances Ha es una película acerca de la amistad femenina y también, como alguien describió el año de su estreno, una comedia romántica sin romance. También es un coming of age tardío, sobre ese momento en el que pasas de la juventud a la madurez, ese tiempo en el que lo que quieres ser choca con la realidad y tienes que asumirla y aceptar nuevos retos y nuevas realidades para ir conformando tu vida. Un punto de inflexión para avanzar vitalmente algo que, como decía Gerwig, no tiene edad definida.
La intención de Baumbach era documentar la vida y hacer un retrato de Frances, una heroína de la cotidianeidad que aprende a renunciar a cosas para seguir avanzando sin garantías. Para Baumbach, Frances es un personaje heroico, por esa valentía que va aportando a su vida. Yo añadiría, además, que es un pez fuera del agua porque está rodeada de niños y niñas pijas que son capaces de mantener un ritmo de vida que, solo se pueden permitir gracias al apoyo económico de sus familias, mientras que ella se convierte en una nómada sin recursos que también intenta vivir de lo que le gusta. Y mientras, intenta ser persona y en su persecución de un mito aspiracional unas veces se pierde y otras se encuentra, unas veces es infantil e inmadura y otras es racional y pragmática. Tengo la sensación de que en el binomio creativo, Frances es Greta y Noah (el niño de Brooklyn de padres escritores intelectuales neoyorkinos) es el resto de los personajes que rodean a la protagonista.

La película comienza con una ruptura sentimental y con una «ruptura» de amistad. Sin embargo, al contrario de lo que suele pasar habitualmente en este tipo de comedias, no será la sentimental la que afecte a Frances, ni la que remueve todo su mundo ni entorno a la que gire la trama. Esta gira en torno a Frances en cuanto que es ella misma y su historia no está sujeta a ninguna relación sentimental.
Sin duda el éxito de la película es ella y el hecho de que la historia se articule alrededor del momento en el que su amiga Sophie (Mickey Summer) se va del piso que comparten para irse a vivir a Tribecca con una conocida de ambas, y no alrededor de la ruptura sentimental. A partir de ahí, Frances intenta recomponer su relación con Sophie, siempre la menciona en todas sus conversaciones con terceros y sufre cuando se entera de la vida de su amiga por otras personas y no por ella.

Y es que desde el principio vemos amor entre ambas, vemos una relación llena de intimidad y complicidad, algo que se muestra en unos pocos minutos al comienzo de la película. Baumbach nos presenta una relación llena de energía, de vitalidad, de risas, de complicidad e intimidad con un montaje lleno de dinamismo y ritmo. Totalmente contraria a la relación con su novio con el que mantiene una conversación incómoda aséptica y tremendamente elocuente en su estilo visual estático y distante. Que Sophie deje a Frances, nos duele a todas las espectadoras, porque tenían la relación perfecta, todas queremos que vuelvan a estar juntas, pues tienen una historia y un futuro que contar juntas.

A partir de ese momento, todo el viaje de la heroína de esta historia transcurrirá tratando de encontrar un lugar donde vivir que sea asequible para ella, algo que en el fondo es una metáfora de la búsqueda de su lugar en el mundo, de su propósito en la vida. Frances vaga por Nueva York y va de un piso a otro con sus pocas pertenencias a cuestas y su gran mochila emocional y un futuro incierto.
Contaba Greta Gerwig en una entrevista que decidieron que Frances fuera bailarina porque le daba más dramatismo y urgencia a la película. La vida profesional de alto nivel de las bailarinas tiene un tiempo limitado, si con 27 años no se es profesional, será muy difícil conseguir una carrera en los escenarios. Y Frances, no ha llegado a la excelencia, es decir, lo más probable es que ya no lo consiga. Sin embargo, tiene la alternativa de ser coreógrafa algo en lo que parece que sí es buena. Nosotras como espectadoras lo tenemos claro, pero Frances tendrá que darse cuenta.

Frances es, además, la anti protagonista de una comedia romántica al uso. Es patosa, es desaliñada, no le preocupa su aspecto físico, y sin embargo no cae en el cliché de ser un patito feo y su naturalidad no deja que la comicidad de su personaje sea falsa o impostada. En realidad la película es la antítesis de la comedia romántica y todo ello sin caer en el cinismo ni en el nihilismo. Simplemente, Frances, tiene varios frentes abiertos, y el que menos le importa es el de encontrar el amor romántico, ni siquiera tener sexo entra en la ecuación. Sus prioridades son encontrar un sitio donde vivir, ser bailarina y recuperar su amistad con Sophie.
Una feel good movie nostálgica
Como el propio Baumbach ha señalado, la película está claramente influenciada por el cine de Woody Allen y, sobre todo, por el cine francés de la Nouvelle Vague, de hecho, la banda sonora aparte de los temas pop, y de repertorio clásico, está protagonizada por las bandas sonoras de películas de Truffaut y Goddard, entre otros y el ritmo, el tono y el estilo lo marcan compositores como Antoine Duhamel y, sobre todo, Georges Deleure que se convierte en el compositor extraoficial de Frances Ha. Una banda sonora coronada por Modern Love de David Bowie que queda adherido al espíritu optimista y vitalista de la película y de la propia Frances.
La rodó en blanco y negro por pura apetencia, la paradoja es que, al estar rodada en digital, necesariamente se grabó en color y él tenía que pedir que calibraran su monitor en blanco y negro en el rodaje para no ver nada en color. Esto se convirtió para él en una nueva forma de mirar su ciudad, de redescubrirla tras pasar un tiempo alejado de ella, además de cambiar radicalmente la luz y el color de su anterior película, Greenberg, que era claramente californiana.

Frances Ha consiguió nominaciones a los premios más prestigiosos desde los Critic’s Choice a Awards, pasando por los Independent Spirit Awards, donde estuvo nominada a Mejor Película y a Mejor Montaje (Jennifer Lame, habitual montadora de Baumbach y nominada al Oscar este año por Oppenheimer) y estuvo presente muchos festivales de cine. Muchas nominaciones fueron para la película, para Baumbach como director y para Gerwig como actriz, que consiguió una nominación a los Globos de Oro a Mejor Actriz de Comedia/Musical, entre otros.
Desde luego, Frances Ha se ha convertido en un clásico contemporáneo. Una película que desde el minuto uno se ganó los corazones de la crítica y el público. Fue el inicio de la formación de la pareja mimada del actual Hollywood, que pasaron de cineastas indies a cosechadores de éxitos como Barbie (2023) cuyo guion escribieron de nuevo juntos.


¡Gracias! Creo que no la vi en su momento así que la veo hoy sin falta!
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Espero que te guste y disfrutes de la nueva revisión.
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