Bright Star, Jane Campion (2009)

Sin lugar a dudas, Bright Star es una de mis películas favoritas, así que es posible que mi valoración esté llena de subjetividad. De lo que no cabe duda es que está sujeta a mis propios gustos personales. Por ejemplo, que me apasione el Romanticismo inglés de principios del siglo XIX, que uno de mis lugares favoritos de Londres sea Hampstead (que en la época en la que se sitúa la película era un villorrio de mala muerte) y que me chiflen los biopics de personalidades artísticas e intelectuales.  Esto serían algunos de los motivos que hacen que me encante este filme.

A ello hay que sumarle que esta película es una obra de arte, que su directora es Jane Campion y que sus protagonistas, Abbie Cornish y Ben Whishaw, son una de las parejas más bellas de la historia del cine. Jane Campion decidió hacer una película sobre el poeta romántico John Keats tras leer su correspondencia con Fanny Brawne y descubrir la maravillosa historia de amor que surgió entre ambos. Eran vecinos, jóvenes y se enamoraron. Un amor que quedó truncado por la prematura muerte del poeta en 1823 a causa de la tuberculosis. Y esta es la historia de la película.

Abbie Cornish (Fanny Brawne) y Ben Whisaw (John Keats)

Keats a través de los ojos de Fanny/Jane

Una de las primeras cosas que hay que recalcar y que llama la atención es que Campion decide aproximarse a la figura de Keats a través de Fanny. De esta forma el relato nos llega a través del punto de vista de ella. La cineasta explicaba en una entrevista que, como mujer, este era su modo natural de aproximarse al poeta. Esta consideración es fundamental y es un fenómeno que mujeres investigadoras, escritoras y cineastas están promoviendo: el de indagar en la vida de las mujeres/musas que vivieron a la sombra de los considerados grandes hombres.

Así pues, Abbie Cornish (Fanny Brawne) se hace con el peso de la narración. Ella es la que dirige la historia y es a través de ella como accedemos al poeta. La elección del casting es absolutamente brillante, pues el físico de los dos protagonistas ya da una pista de lo atípicos que son. Ambos actores son prácticamente iguales en altura y ella es incluso más corpulenta que él, de esta forma, nunca tenemos la sensación que Fanny sea más débil o sea inferior a Keats. El físico de Abbie Cornish dinamita la presupuesta languidez y fragilidad de las mujeres en los relatos de época.  Fanny nunca actúa como una mujer desvalida. Es fuerte, segura de sí misma y no teme expresarse en voz alta.

Fanny Brawne es objeto de la poesía y el deseo de Keats, pero Campion la hace actuar como sujeto del relato. Fanny no está para que la contemplen, tiene personalidad, su propia forma de expresarse y de ser y de hacer. Además, Fanny también desea y toma la iniciativa en el inicio de la relación. Esa es la forma femenina de ver y presentar el relato que nos ofrece Campion. Whishaw, por su parte, encarna a la perfección el ideal de escritor romántico, esbelto, sensible y enfermizo. El actor, que había saltado a la fama por su trabajo en El perfume (Tom Tykwer, 2006) se consagró con este filme como uno de los mejores actores británicos de su generación y desde luego borda el papel de un Keats, nada afectado y pomposo.

Ben Whisaw como John Keats

Un coming of age de época

En el fondo, de un primer vistazo, Bright Star es un coming of age en el que asistimos al paso de la juventud a la madurez de Fanny Brawne. En el relato, nuestra protagonista va a vivir su primer amor, con toda la intensidad propia de esa época de la vida (tenía 18 años cuando comenzó su relación con Keats). Pues lo que comienza siendo un amor de juventud, dulce e idealizado termina dándose de bruces con la realidad de las normas sociales, de la falta de recursos económicos y por último, haciendo frente a la enfermedad y la muerte.

Dicotomías

El relato que construye Campion está sustentado en dicotomías: luz versus oscuridad, mujeres versus hombres, trabajo intelectual versus trabajo manual…

Por ejemplo, Fanny es luz, es claridad, es la ventana abierta al exterior, es la brisa inundando su dormitorio, es el piso superior. Por el contrario, John es penumbra, es el espacio cerrado, es la planta baja, el encierro. Y este concepto de luz/oscuridad nos lleva a su vez al color versus la monocromía. De nuevo es Fanny la que ostenta el color en la película, frente al resto de personajes (sobre todo los masculinos) cuya paleta de color es más uniforme.

Otra fuerte dicotomía es la del trabajo intelectual (asociado al hombre) más prestigioso frente al trabajo manual o artesanal (asociado a la mujer) y con menor prestigio. Fanny no es un personaje pasivo, tampoco es un personaje sin ningún tipo de inquietud. Como era habitual en la época (en las clases menos adineradas) se hace su propia ropa, así que la cineasta aprovecha esta costumbre para convertirla en una actividad no solo funcional, sino artística. A través de su ropa, el personaje de Fanny Brawne expresa su personalidad, sus sentimientos y define su forma de presentarse ante el mundo.

El vestuario de Fanny contrasta con el de resto de personajes de la película, es colorido, original y muy personal. Provoca, además, las burlas de Charles Brown, el amigo de Keats, que la considera superficial y mundana y con quien siempre habrá un enfrentamiento, no solo por Keats, sino porque Brown encuentra en Fanny una mujer que se atreve a contestarle y a no complacerle.

En Charles Brown y John Keats, también encontramos otra dicotomía, la de la misoginia frente al respeto hacia las mujeres. Mientras que el primero desprecia a las mujeres y todo su mundo, el segundo las estima. Frente a la discreción de Keats, Charles Brown se vanagloria de su posición como hombre en el mundo y se apodera del espacio. Aquí, es indudable la crítica al esnobismo y el sentimiento de superioridad de los intelectuales respecto del mundo y las personas que les rodean.

Ben Whisaw y Paul Schneider

El equipo de Campion

Por supuesto, la cineasta se rodea de un equipo fundamental para crear esta obra llena de elegancia y delicadeza visual. En él que hay que destacar la dirección de fotografía a cargo de Greig Fraser, la música de Mark Bradshaw (que volverá a trabajar con Jane Campion en su serie Top of The Lake) y sobre todo el diseño de producción y vestuario de la mano de Janet Patterson habitual de otros trabajos de la directora como El piano, Retrato de una dama y Holy Smoke; Bright Star fue su penúltimo trabajo antes de fallecer prematuramente en 2016. Para el guion Jane Campion, contó con la colaboración del escritor Sir Andrew Motion, biógrafo del poeta.

En el reparto, actores británicos y australianos se funden para dar vida a los personajes que rodean a nuestros dos enamorados, destacando al estupendo Paul Schneider encarnando el papel más antipático de toda la película, el mejor amigo de Keats, Charles Armitage Brown. Y para las fans de la directora, notad que la madre de Fanny está interpretada por la actriz, Kerry Fox que ya rodó con Campion Un ángel en mi mesa en 1990 donde interpretaba a la escritora Janet Frame.

Kerry Fox como Mrs. Brawne

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