Una de las razones por las que Universal Pictures ha pasado a la historia (aparte de por ser el estudio que hizo los primeros clásicos del cine de terror en los años 30) es porque fue el estudio de Hollywood (aunque Hollywood como tal no existía) que más directoras ha tenido en nómina a la vez. Hay acreditadas unas 11 directoras, entre 1913 y 1919, y hubo unos años en los que coincidieron 9 mujeres dirigiendo a la vez. Y si te parecen pocas piensa que, durante la década de los 50 y hasta 1965 sólo había una, Ida Lupino (y en realidad no estaba contratada por estudios), entre 1965 y 1971, no había ninguna y, a partir de eso año hubo otra directora, Elaine May y pasaron varios hasta que hubiese más directoras en Hollywood.
Pero, ¿qué hay realmente detrás de esta historia? ¿Por qué esa acumulación de directoras?
Universal City Studios abrió sus puertas en California el 15 de marzo de 1915 gracias a Carl Laemmle, pero venía de 1912, cuando varios empresarios crearon en Nueva York Universal Film Manufacturing Company, que después pasó a ser Universal City en 1915 con Laemmle ya en solitario.

Fue el primer gran estudio en Los Ángeles, tenía una extensión de un kilómetro cuadrado y en él había varios edificios que servían para diferentes funciones. Se convirtió en el estudio más importante de la década de 1910 en un momento en el que el foco de la industria todavía se estaba mudando de New Jersey a California.
Y, ¿qué le pasó por la cabeza a Laemmle para tener tantas mujeres dirigiendo? ¿Acaso era un gran defensor de la igualdad entre los sexos? ¿O es que confiaba plenamente en que las mujeres podían dirigir películas tan bien como los hombres?

Bueno, supondrás que no. Obviamente, la razones fueron prácticas y económicas.
Bien, según parece podría haber sido porque diseñaron una agenda de producciones muy ambiciosa y no tenían suficientes directores en nómina. Podrían haber contratado más, pero hubiera supuesto un gasto extra, así que Laemmle tomó la decisión de encontrar entre su plantilla de guionistas, intérpretes y montadores/as personas que pudieran dirigir.
Lo que ocurría es que en esas profesiones era en las que más mujeres había, así que tiraron sobre todo de las actrices y guionistas para que eventualmente dirigieran sus propias películas.
Y así fue como Universal presumió durante unos años en ser el estudio con más directoras en nómina.
Las directoras
La pionera Lois Weber fue una de esas «mujeres de la Universal». Comenzó en los primeros estudios en Fort Lee, New Jersey. En 1912, dirigía Rex Motion Picture Company junto con su marido, una de las marcas de Universal Film Manufacturing Company donde producían una o dos películas de un rollo a la semana protagonizadas por actores de teatro. La calidad de estas pequeñas películas convirtió este sello en uno de los más sofisticados de Universal. Con ese sello dirigió el que está considerado el primer largometraje dirigido por una mujer en EE.UU., El mercader de Venecia (1914).

Tras este hito, el matrimonio dejó Universal buscando más libertad creativa, pero en 1916, ya en California, volvieron al estudio de Laemmle donde Lois fue ganando responsabilidad y más reputación que su marido. Se llegó a convertir en una de las directoras más cotizadas y mejor pagadas que aquellos años, junto a David W. Griffith y Cecil B. DeMille. Todo ello bajo el sello de Universal.
El resto de mujeres no llegaron a tener una carrera tan prolífica y en algunos casos se limitó a una o dos películas.
Era muy habitual en aquellos años que los matrimonios o parejas sentimentales trabajaran juntas. Lois Weber lo hacía con su marido Phillips Smalley, en sus primeros años. En el caso de Grace Cunard fue contratada junto a su pareja (pues no estaban casados) Francis Ford, el hermano mayor del legendario John Ford. En el caso de esta particular pareja lo que hacían cuando trabajaban juntos es que, cuando ella interpretaba en una escena, él la dirigía y viceversa, cuando él era el actor la escena la dirigía ella. Cunard escribió muchísimos guiones para películas, de hecho, terminó escribiendo y dirigiendo las escenas en las que intervenía. En el IMDB aparece acreditada como directora en 17 títulos, nada menos.

Jeanie Macpherson fue otra de las primeras mujeres dirigiendo en Universal. Comenzó como actriz y bailarina para Biograph y allí participó en muchas películas dirigidas por David W. Griffith, pero en 1913 podría haber dirigido y escrito, ya en Universal Pictures, el filme The Tarantula, fue un ejemplo de directora de una única película. En Universal había dejado su carrera de actriz para dedicarse sobre todo a la escritura y poco después de dirigir su única película terminó siendo guionista junto a Cecil B. DeMille con el que tiene acreditados 32 guiones co-escritos con el director/productor.

Una vez instalados en California como Universal City en 1915, se fueron uniendo a Grace Cunard y a Lois Weber (Macpherson ya no trabajaba para el estudio) como directoras otras mujeres de la plantilla que terminaron dirigiendo películas: Ruth Ann Baldwin, Eugenie Magnus Ingleton, Bess Meredyth, Ruth StoneHouse, Lule Warrenton, Elsie Jane Wilson y Ida May Park.
A excepción de Ida May Park, de la que hablo a continuación, el resto de mujeres fueron directoras puntuales en algunos proyectos. Algunas eran requeridas para hacer películas educativas o dirigidas a un público infantil, trabajos que en la mayoría de las ocasiones eran filmes de un rollo, es decir, que tenían una duración de entre 11 y 15 minutos.
Ida May Park, se convirtió, tras Lois Weber, en la directora más importante de Universal y, por extensión, de aquellos años en Hollywood. Comenzó en teatro, trabajando como apoyo de actrices y actores y después fue contratada en Pathé, primero, y después en Universal Film Manufacturing Company, como guionista. Llegó a los estudios, también con su marido, Joseph De Grasse que era actor y director y dirigió, hasta 1917, casi todos los guiones de Ida May Park.

Entre 1914 y 1919, en Universal, Park escribió un total de cuarenta y cuatro largometrajes. A partir de 1919 comenzó también a dirigir, e incluso, también los montó, en total once largometrajes, escritos, dirigidos y montados por ella. Se cree que en la primavera/verano de 1919, ella y su marido abandonaron Universal. Park, dejó su carrera como directora en 1920.
Ese año, paradójicamente, la propia Park escribió un artículo para la revista Careers for Women en el que hablaba de la dirección de películas como un campo profesional abierto a aquellas mujeres que fueran “tenaces y determinadas”.

Sí, curiosamente, a partir de la década de los 20 las mujeres que dirigían fueron disminuyendo en la Meca del Cine. Alice Guy, dirigió su última película en 1923, Lois Weber en 1927 (aunque aún dirigió un último filme en 1934). En Universal no fue diferente. Las producciones se hacían más costosas, las películas más largas y se comenzó a promocionar a hombres para la labor de dirección. Una década después, apenas quedaría una mujer dirigiendo cine, Dorothy Arzner.
“Una mujer puede aportar a este trabajo un gran entusiasmo e imaginación; un amor por el detalle y un conocimiento intuitivo del carácter. Todo esto se suponen rasgos femeninos y todos son necesarios para tener éxito como directora. Por supuesto, para poder hacer una película, una mujer tiene que tener amplitud en el punto de vista, sentido del humor y un carácter firme, pero estas características son necesarias para equilibrar a las otras.”
Ida May Park, Photoplay (Febrero, 1918). Entrevista de Frances Denton.
