Girlfriends (Claudia Weill, 1978)

Cuando Claudia Weill hizo Girlfriends quería hacer una película sobre una chica como ella. Una chica normal, tratando de abrirse camino en Nueva York como fotógrafa. Weill partió de su propia experiencia y el guion lo escribió Vicki Polon, así que sin ser una película autobiográfica es una cinta que habla de un momento en la vida en el que necesitamos aprendernos, conocernos y situarnos en el mundo y todo ello desde la perspectiva de ser mujer a finales de 1978.

LA PRODUCCIÓN

Weill tenía experiencia como documentalista, había comenzado como fotógrafa y como directora de fotografía, también dirigía para televisión, por ejemplo, capítulos de Barrio Sésamo. Esta fue su primera película de ficción. Comenzó a trabajar en el guion en 1975 junto a Vicki Polon, que era compañera suya en PBS. Al principio lo concibieron como un cortometraje, pero la historia, poco a poco fue creciendo.

Ella misma fue productora pues financió parte de la película con las tarjetas de crédito que le habían regalado cuando se graduó en la universidad. Además, amigos y familiares hicieron aportaciones y también consiguió algo de financiación de organismos estatales.

Girlfriends se exhibió por primera vez en el Festival de Cine de Rotterdam con bastante éxito lo que hizo que la aceptasen en el festival de Cannes y en otros festivales del circuito internacional. En EE.UU., hubo algunas distribuidoras independientes que se interesaron por ella, pero Weill se fue a Los Ángeles a intentar que se la distribuyera un gran estudio, su baza, que era una película que iban a programar en Cannes. Finalmente fue Warner Bros la que, en abril de 1978 decidió distribuirla y Girlfriends se estrenó en cines a finales de verano de ese mismo año.

UN COMING OF AGE FEMENINO

La película está embebida del espíritu feminista de finales de los 60 y principio de los 70. Susan es una mujer en la veintena que quiere ser fotógrafa y vive con su amiga en un pequeño apartamento de Nueva York. El objetivo de Susan es su carrera artística profesional, mientras que su amiga Anne, aunque quiere ser escritora, prioriza la relación con su novio con el que se promete y se casa, lo que creará un conflicto entre ambas.

Si gustó fue porque está concebida como una película amable, con toques de humor y cierto tono costumbrista, es decir, no era amenazantemente feminista, con lo que era fácilmente digerible por todo tipo de público.

Susan Weinblatt es la Frances Ha de los 70, su vida pierde uno de los ejes cuando su amiga se casa y se encuentra sola intentando lidiar con la frustración artística y profesional. El tono de la película no es victimista, ni pesimista, aunque a veces dude, Susan está bastante segura de lo que quiere conseguir y actúa desde la independencia y la asertividad a pesar de tener algún que otro episodio de inseguridad. Y eso es lo que la hace tan especial y que no solo nos identifiquemos con Susan sino que la queramos incluir en nuestra vida.

Su intención era crear personajes femeninos que no tenían representación en el cine, ella misma lo definía como un coming of age, una película de iniciación y madurez algo que se había mostrado muchas veces con personajes masculinos, pero apenas con personajes femeninos.

SU LUGAR EN EL CINE

Weill hizo Girlsfriends en el momento oportuno. En esos años se estaban empezando a hacer películas en las que aparecía un nuevo tipo de mujer una new woman surgida del feminismo y que vendrían a feminizar los repartos demasiado masculinizados de las películas de los grandes estudios. Antes de que lleguen los 80 y esas new women se conviertan en las “malas” de las películas, o se inunden las pantallas con personajes femeninos expuestos a todo tipo de violencias, las protagonistas femeninas de los 70 confirieron un aire nuevo a las historias. En aquellos años se estrenaron películas como Annie Hall, Una mujer descasada o Comenzar de nuevo en las que los personajes femeninos eran mujeres independientes, profesionales, urbanas… si bien todas ellas estaban escritas y dirigidas por hombres.

Christopher Guest (Eric) y Melanie Mayron (Susan)

Girlfriends vino a ser la respuesta desde la female gaze de su directora y guionista a ese tipo de personajes que tuvieron cierta trascendencia y sin los cuales, tal vez la película de Claudia Weill no hubiera tenido tan buena acogida ni recorrido. Su Susan Weinblatt tan mundana, tan perfectamente imperfecta, tan inocente como resolutiva se convirtió en un referente de mujer joven que había interiorizado que su posición en el mundo no tenía que supeditarse al espacio doméstico, ni al matrimonio y la maternidad. Ella elige su vida tal y como es, no pide permiso, ni se lo cuestiona, todo con una naturalidad pasmosa, muy fresca y desprejuiciada.

Amy Wright (Ceil) y Melanie Mayron (Susan)

Se ha querido ver en Girlfriends la antecesora de la serie Girls creada por Lena Dunham, de hecho, Weill dirigió algún capítulo de la serie. Sin embargo, está más en consonancia con el cine independiente estadounidense, y funciona, incluso como precursora del movimiento mumblecore y con películas como Frances Ha (Noah Baumbach, 2012), cuyo personaje principal es deudora de la Susan de Girlfriends, ambas tienen que lidiar un duelo por la separación de su mejor amiga. La amistad distante e imperfecta entre dos mujeres será el eje por el que transcurra la historia, aparte del crecimiento personal y profesional, ese es el gran tema en ambos filmes.

Anita Skinner (Anne) y Melanie Mayron (Susan)

Es un film imperfecto, a veces deslavazado como consecuencia del rodaje que iban a haciendo en días sueltos durante todo un año. Sin embargo, no desentona ni con la historia ni con el personaje, al fin y al cabo la vida, a veces es un poco inconexa y desorganizada y esta es una película que bebe directamente de la realidad, no necesita grandes conflictos, ni una organización narrativa convencional.

En una entrevista con Gene Siskel, a raíz del estreno del filme Claudia afirmaba:

No estoy interesada en historias de súper mujeres ni de mujeres como víctimas. Estoy interesada en historias del día a día (…). Me gusta que mis personajes sean un poco imperfectos, que tengan sentido del humor respecto a ellas mismas y no sean demasiado deslumbrantes.

Aún hoy en día es difícil encontrar personajes «normales» con vidas comunes con los que nos podamos identificar y en los que nos podamos mirar, a la vez que se nos muestra un relato emotivo, entretenido y atractivo. Todo esto lo consiguió Claudia Weill con su Girlfriends hace más de 40 años.

Melanie Mayron y Claudia Weill

Girlsfriends fue elegida en 2019 para entrar a formar parte del archivo del National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de EE.UU. por ser significativa a nivel cultural, histórico y estilístico.

Como viene siendo habitual, las películas hechas por mujeres no son fáciles de encontrar, Girlfriends no está disponible en ninguna plataforma de streaming (para España) ni tampoco está editada en DVD, sin embargo, se puede ver online en dos partes en versión original sin subtítulos. Estos son los enlaces:

Girlfriends (1978) 1/2

Girlfriends (1978) 2/2