El reflejo cinematográfico de Karen Blixen

Yo, y probablemente muchas de las personas que me leen, llegaron a Karen Blixen a través del cine. Y es que ser la protagonista de una de las películas más famosas de los años 80, uno de los melodramas más recurrentes, con una de las bandas sonoras más fácilmente reconocible, un clásico del cine en toda regla, no es baladí. Sí, para la mayoría de nosotras, Karen Blixen tenía una granja en África y el rostro de Meryl Streep. Por supuesto, ya habéis deducido que estoy hablando de Memorias de África (Sidney Pollack, 1985).

Meryl Streep como Karen Blixen en «Memorias de África» (Sidney Pollack, 1985)

Aquella película para mi joven, todavía infantil, cerebro plagado de películas clásicas de Hollywood, suponía un halo de esperanza en una década cinematográfica con la que no me terminaba de identificar. Supongo que pensé que todavía se podían hacer películas como las de antes. Llamadme clásica que sí que lo soy. Tal vez os haya despistado, pues este artículo no va de Memorias de África sino de Karen Blixen y su reflejo en el cine.

SU VIDA

Os cuento brevemente su vida, para poneros en contexto, la que tal vez sea la escritora más famosa de las letras danesas (aunque ella escribió gran parte de sus textos en inglés), nació en Rungsted (Dinamarca), 17 de abril de 1885 como Karen Christentze Dinesen. Pertenecía a una familia de clase alta, su padre era militar y se suicidó cuando ella solo tenía 10 años. Su madre, una mujer culta, se hizo cargo de los cinco hijos gracias a las ayudas familiares. Karen recibió una exquisita educación en internados suizos.

Karen Blixen en 1913

En 1907 publicó su primer cuento en una revista literaria, pero el éxito no se continuó, por lo que abandonó la literatura durante varios años. Su viaje a África fue consecuencia de su matrimonio con el barón Bror Blixen-Finecke en 1914 con quien fundó The Karen Coffee Company en Kenia cuando compraron varias plantaciones de café en aquel país, donde él ya había vivido un tiempo. El matrimonio fue de todo menos convencional, él la contagió de sífilis el primer año y a las seis años se separaron.

Karen Blixen regresó a Dinamarca definitivamente en 1931, arruinada y con las secuelas del agresivo tratamiento contra la sífilis. De aquellos años en África, dejó un gran número de cartas que escribía a su familia y que se publicaron póstumamente en los años 70 y la novela que le hizo famosa y que escribió en 1937, Memorias de África. Sin embargo, el primer libro que publicó fue Siete cuentos góticos que terminó en 1933 y que publicó con la ayuda de su hermano. Un año después, se publicó en EE.UU. y utilizó por primera vez el pseudónimo de Isak Dinesen.

A partir de aquí poco a poco fue consolidando su carrera como escritora, sobre todo de cuentos y salvo sus numerosos viajes puntuales siempre vivió en Dinamarca. Karen Blixen publicó a lo largo de toda su vida con varios pseudónimos y se convirtió en una de las intelectuales más reputadas de su Dinamarca natal y vivió hasta su muerte en la residencia familiar de Rungstedlund donde falleció el 7 de septiembre de 1962.

Foto de Robert Goldberg/AP/REX/Shutterstock (6635489b) Blixen Danish author Baroness Karen Blixen en la Rockefeller Foundation Library haciendo un filme para la «Foundation for the Advancement of Education Karen Blixen 1959, New York, USA

LOS ROSTROS DE KAREN BLIXEN

Memorias de África (Sidney Pollack, 1985)
(FILMIN, SKYSHOWTIME)

Karen Blixen fue una mujer compleja que poco a poco fue forjando un personaje forjado en la leyenda, en parte gracias al cine. Y es que, Memorias de África de Sidney Pollack constituyó un antes y un después para su popularidad internacional, más allá de los círculos literarios. Está basada en el propio libro autobiográfico de la escritora, el cual debemos poner en diálogo con sus Cartas desde África 1914–1931 que se publicó póstumamente en EE.UU. en 1981 y que sirve de complemento a lo que ella ficcionó.

La célebre película que, además, se estrenó en el año del centenario de la escritora, tiene su fuente en la propia subjetividad que Blixen plasmó después de volver de África, una subjetividad que la lleva a maquillar, a omitir o a subvertir lo que realmente vivió en Kenia. A ello hay que añadir las dosis de estilización hollywoodiense que se convirtió desde el momento de su estreno en un clásico.

Durante el metraje del filme, seguimos a Karen (protagonista absoluta) desde su compromiso en Dinamarca con el barón (Klaus Maria Brandauer) hasta que se arruina y decide abandonar Kenia. Sin embargo, el peso del amor romántico de la relación que mantuvo la escritora con el cazador inglés Denys Finch Hatton es el leiv motiv y el reclamo de la película, sus protagonistas: una estrella masculina de los años 70 entrada en la madurez (Robert Redford) y la actriz que estaba en los comienzos de su carrera pero que ya se había creado una reputación con sus primeros papeles protagonistas a principios de los 80, Meryl Streep.

Meryl Streep y Robert Redford en «Memorias de África»

Los paisajes africanos, el cuidado diseño de producción, el vestuario (Milena Canonero) y, el trabajado acento danés de la actriz protagonista, que se merendó al veterano partenaire, hicieron el resto. Costó 28 millones de dólares y recaudó 128. Obtuvo 11 nominaciones a los Oscars de la Academia y ganó 7, entre ellos los de Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guion Adaptado.

Karen (María Pérez, 2020)
(FILMIN)

Pareciera que nunca nos íbamos a quitar la imagen de Meryl Streep como Karen Blixen, pero una modesta producción española dirigida por María Pérez, Karen (2020), con guion de la directora y Carlos Egea, nos ofreció otra mirada sobre la autora danesa. El filme es un retrato intimista de los últimos días de la escritora en África, ya arruinada y sabiendo que se irá para no volver y su relación con su criado somalí Farah Aden (Alito Rodgers). El rostro de esta nueva Karen es el de Cristina Rosenvinge que, además, compone la banda sonora. Una Kenia interior y sin la espectacularidad efectista de su antecesora, llena de reflexión y de humanidad. Un ejercicio cinematográfico sencillo pero profundo.

Cristina Rosenvinge en «Karen» (2020)
Memorias de una escritora (creada por Dunja Gry Jensen, 2022)
(FILMIN)

Avanzando en la vida de nuestra protagonista, llegamos a otra parte de su vida y a otra actriz que presta su rostro a la escritora. Hablo ahora de la miniserie Memorias de una escritora y de la primera vez que Blixen habla en su idioma original, pues la encarna la actriz Connie Nielsen.

Esta mini serie danesa comienza cuando Karen Blixen acaba de regresar de África a Dinamarca, a la casa de su madre. Enferma, separada y arruinada se vuelca en su carrera como escritora y se enfrentará a una parte de la familia que recela de ella y de sus intenciones tan poco convencionales. Con el apoyo de su madre y de su hermano Thomas conseguirá escribir y publicar. La serie consigue atraparnos en el universo imaginario y literario de la escritora pues alterna su historia con un cuento imaginado donde los personajes tienen los rostros de las personas más influyentes en su vida (incluida ella misma).

Connie Nielsen en la mini serie «Memorias de una escritora» (2022)

Detrás de esta mini serie hay muchas mujeres en la producción, entre ellas, Connie Nielsen que figura como productora ejecutiva e impulsora del proyecto. Además, en el guion colabora su creadora, Dunja Gry Jensen, y los episodios están dirigidos por Jeanette Nordahl.

El pacto (Bille August, 2021)
FILMIN

La última Karen Blixen cinematográfica de la que os hablaré será la protagonista de El pacto (Bille August, 2021), de nuevo una producción danesa. En esta ocasión, avanzamos varios años en la vida de la escritora, con 63 años Karen Blixen hace de mentora cicerone del joven escritor y poeta Thorkild Bjørnvig. La actriz será, en esta ocasión, Birthe Neumann.

Birthe Neumann y Simon Bennebjerg en «El pacto» (2021)

Producción de época, concisa, elegante y de calidad con la marca August. Aquí, Karen no es protagonista y el punto de vista es el del joven admirador que se deja seducir intelectualmente por la peculiaridad de la célebre mujer que le introduce en los círculos intelectuales daneses y le acoge como Pigmalión para que despegue en su carrera como escritor. Una relación compleja en la que la convención cambia de sexo, en la que la mujer es la sabia que enseña, la que guía y el hombre el que empieza, el que se deja guiar y enseñar.

LAS ADAPTACIONES CINEMATOGRÁFICAS

Karen Blixen fue una maravillosa escritora de cuentos, fue una excelente narradora a la manera más tradicional, lo que hace que sus obras sean perfectas para convertirse en narraciones audiovisuales. Clásica e incluso anticuada en la forma, es irreverente y, a veces, escandalosa en su contenido. Países lejanos, tiempos pasados, lugares imaginados e inventados, personajes que se mueven al margen, que desafían las convenciones sociales, libres e independientes como la propia Blixen.

Ordenadas por año de producción os hablo de las tres que he podido ver y que nos dejan con la sensación de que sus cuentos podrían ser una fuente inagotable de estupendas ficciones cinematográficas. Seguro que quedan muchas por venir.

Una historia inmortal (Orson Welles, 1968)
FILMIN

Esta pequeña película de apenas una hora de duración, la rodó Orson Welles en España. Una co producción hispano-francesa en la que pueblos como Pedraza, Chinchón o Valdemoro hacían las veces del Macao del siglo XIX. Al director le gustaban mucho los cuentos de Karen Blixen y se decidió a llevar a cabo esta adaptación con guion suyo y de Louise de Vilmorin. Él mismo la protagoniza junto a la actriz francesa Jeanne Moreau. El cuento, Una historia inmortal, pertenece al libro Anecdotes of Destiny de Blixen que se publicó en 1958.

Una historia inmortal (Orson Welles, 1968)
El festín de Babette (Gabriel Axel, 1987)
FILMIN

Tiene el honor de ser la primera película danesa que adapta a Karen Blixen y, además, ganó el Óscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa, el primero para Dinamarca. Este delicioso cuento de dos hermanas, hijas de un pastor luterano, que viven en una zona rural e inhóspita de Dinamarca, dio lugar a una película, si cabe aún más deliciosa todavía. Una adaptación que complementa agrandando el original y que se disfruta desde el minuto uno de proyección.

El festín de Babette (Gabriel Axel, 1987)
Ehrengard: El arte de la seducción (Bille August, 2023)
NETFLIX

Esta historia ya tuvo una primera versión italiana dirigida por Emidio Greco en 1982. Pero la que os traigo aquí es la última versión de este mismo año producida por Netflix-Dinamarca. De nuevo, es el país de origen de la escritora, la que adapta este cuento. Pero es que esta película es el proyecto personal de la reina Margrethe II de Dinamarca, que desde 2002 le rondaba esta historia para llevarla a la pantalla. El elegido para dirigirla, el famoso director danés, Bille August (del que ya hemos hablado) y la monarca se reservó la tarea del diseño de vestuario y el diseño de producción (éste a partir los decoupages que ella misma fue creando). El resultado, un bello filme, lleno de color y vitalidad con una preciosa banda sonora a cargo de la compositora alemana Annette Focks.

Después de ver la peli, ved el documental, también en Netflix, sobre la participación de Margrethe II en la película.

Bille August y la reina Margrethe II de Dinamarca

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