Las comedias de Alice Guy

150 aniversario

Alice Guy fue pionera en muchos aspectos. Sabemos que fue la primera en dirigir una película de ficción en la que escribió un breve argumento, utilizó un decorado, vestuario y una actriz interpretaba un papel. Y debido a su dilatada carrera, tanto en Francia como en EE.UU. le dio tiempo a filmar y a atreverse con todo tipo de género cinematográfico que poco a poco se iba gestando.

Alice Guy en el rodaje de una de sus películas en 1906

Uno de estos géneros fue la comedia. Aunque no lo parezca, Alice Guy fue una gran directora de comedia, es más fue una auténtica pionera, pues mucho antes de que los grandes nombres del cine estadounidense como el productor y director Mack Sennett, Buster Keaton, Mabel Normand o Charles Chaplin hicieran su aparición, ella ya había dejado una considerable obra.

La comedia en el cine arcaico

Durante los primeros años del cine mudo la comedia tuvo un papel muy relevante. La primera película considerada una comedia fue El regador regado (1895) de los hermanos Lumière. Con esta pequeña anécdota de apenas unos segundos de duración se inauguraba lo que será un subgénero dentro de la comedia, la comedia física (slapstick) que venía muy bien a un cine sin diálogos y sin sonido. Llegó a ser uno de los géneros más populares en Francia en aquellos primeros años del cinematógrafo.  Contribuyó también a este género el hecho de que muchos de los actores y actrices que participaron en las primeras películas, procedían de espectáculos como el vaudeville, el circo o los espectáculos callejeros.

Dance Excentrique por la bailarina Lina Esbrard (Alice Guy, 1902)

Eran estos, años en los que las películas se exhibían en barracas y en tugurios de mala muerte alejados de los centros de las ciudades, en las barriadas de las clases trabajadoras. Al ser películas de poca duración, se necesitaban muchas para poder mantener el interés y se renovaban con mucha frecuencia. Había que hacer películas a destajo. El “teatro de los pobres”, como se le denominaba entonces, carente de todo tipo de prestigio intelectual y artístico, encontró en la comedia física una maravillosa vía de escape y de entretenimiento que ofrecer a un público con ganas de olvidar sus duras condiciones de vida y pocas opciones de ocio.

La comedia física o slapstick

Pero este tipo de comedia física no la inventó el cine, es tan vieja como el propio teatro ya que tuvo su origen en la Antigua Grecia. Sin embargo, fue en Italia, en los siglos XVI y XVII cuando este tipo de comedia se desarrolló con más éxito con la Commedia dell’arte en cuyas obras los actores exageraban sus interpretaciones cómicas. El término slapstick surgió posteriormente para referirse en inglés al bataccio o látigo, instrumento que se utilizaba en aquellas comedias italianas para crear efectos de sonido.

En cine, algunas de las características de este género son: la confrontación entre los personajes (el conflicto de la trama va en aumento a medida que está va avanzando), la violencia física cómica, la sincronía de movimientos y las acrobacias y la ruptura de lo establecido, en estas comedias se utiliza lo inverosímil y los personajes actúan como si estuvieran locos con tal de provocar la carcajada, en ellas todo es un auténtico disparate perfectamente integrado en el relato.

Le lit à roulettes (Alice Guy, 1907)

Guy, maestra del slapstick

Alice Guy fue una maravillosa directora de comedia. Trabajó en este género casi desde el principio y en sus películas no falta ni una sola característica del slapstick. Además, Alice Guy hace gala de un dominio absoluto del lenguaje cinematográfico, la planificación, el ritmo del montaje o la dirección actoral está muy trabajada. Por otro lado, utiliza no solo platós y decorados, sino que muchas de las secuencias de sus películas están rodadas en exteriores, también utiliza los trucajes de montaje, algo que le encantaba utilizar.

Sin duda, lo que más fascina de las películas cómicas de Alice Guy es que casi todas sus protagonistas son mujeres y cuando no lo son, hay muchas mujeres en la escena. Utiliza de esta forma a las actrices en papeles muy físicos, activos, llenos de carisma y con mucho sentido del humor. Antes de que los personajes femeninos en el cine se convirtieran en etéreas damiselas a la espera de ser rescatas o en pérfidas mujeres que llevaban al protagonista por el camino de la perdición, Guy nos dejó para la posteridad personajes de enorme fuerza y carisma, como sucede con la irreverente protagonista de Madame a des envies (1907) o la grotesca mujer de Une femme collante (1906).

Madame a des envies (Alice Guy, 1907)

Sin duda, una de sus mejores comedias es Le matelas épileptique (1906) en la que la protagonista tiene un agotador tour de force con un colchón de lo más imprevisible, una agotadora comedia perfectamente estructurada y ejecutada. Mención también merece Le piano irrésistible en el que Alice Guy bosqueja un divertido antecedente el famoso “camarote de los hermanos Marx” o la alocada persecución de Course à la saucisse (1907) cuya influencia veremos años después en los cortos de Charlot.

Una de sus películas más famosas Les Résultats du féminisme (1906) también podría enmarcarse dentro del género de la comedia, pero a mi modo de ver, de la comedia amarga y satírica, por lo que la voy a dejar fuera de este artículo.

Gracias a internet podemos disfrutar de varios de sus mejores cortos de su etapa francesa. A continuación los tenéis ordenados cronológicamente para que comprobéis la maestría de su factura y para que constatéis  lo innovadora y valiente que era Alice Guy en sus propuestas:

Chirurgie fin de siècle (1900)
Le matelas épileptique (1906)
Une femme collante (1906)
Madame a des envies (1906)
La glu (1907)
Course à la saucisse (1907)
Le Frotteur (1907)
Le piano irrésistible (1907)
Le lit à roulettes (1907)

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