Cómo eliminar a su jefe, Colin Higgins (1980)

Cómo eliminar a su jefe es un clásico de la comedia estadounidense. Es un clásico por sus mensajes feministas. Es un clásico por su trío protagonista. Es un clásico por el famoso tema musical compuesto e interpretado por Dolly Parton.

Según el American Film Institute está en el puesto 74 en la lista de las 100 películas más divertidas, lo que no está nada mal, si tenemos en cuenta que en un primer momento de comedia no iba a tener nada.

La idea surgió a raíz de un movimiento de mujeres secretarias que se unieron en los 70 para intentar mejorar sus condiciones laborales y denunciar temas como el acoso sexual por parte de sus jefes varones. Jane Fonda, con un perfil muy activista por los movimientos sociales de aquellos años y desde su militancia feminista decidió poner en marcha un proyecto en el que las protagonistas fueran ellas, con su recién creada productora, la IPC Films.

El guion lo escribió Patricia Resnick con un tono claramente dramático. Sin embargo, el director, Colin Higgins y Jane Fonda decidieron que sería mejor que fuera una comedia, así que Resnick reescribió el guion junto con Higgins, guion que ganó el premio al Mejor Guion de Comedia en los premios del Sindicato de Guionistas de América.

TRES MUJERES PROTAGONISTAS CON VOZ PROPIA

El trío protagonista lo formaron, la propia Jane Fonda, Lily Tomlin y Dolly Parton. Cada una de ellas tenía un papel muy específico dentro de la trama ya que representaban tres tipos de mujeres oficinistas con diferentes perfiles y motivaciones.

El personaje de Lily Tomlin (Violet Newstead) es supervisora de oficina, lleva años intentando ascender y depende de Franklin Hart, Jr., interpretado por Dabney Coleman, que fue promocionado en detrimento de ella a pesar de tener menos experiencia. Violet es madre de dos hijos y no tiene pareja así que ella es la cabeza de familia, independiente y osada. Dolly Parton encarna a Doralee Rhodes, el prototipo de mujer a la que se presupone rubia tonta y que es la secretaria del jefe sin más méritos que su físico. Este personaje, sin embargo, enseguida desmonta todos esos falsos y negativos estereotipos al descubrirse que es totalmente competente, es una mujer de principios y de espíritu creativo. Por último, Jane Fonda da vida a Judy Bernly, una mujer que se ha quedado viuda y que se incorpora por primera vez en su vida al mercado laboral. Su mirada será la de la recién llegada, la que cuestione todo la jerarquía y roles establecidos en la oficina.

LA UNIÓN DE LAS MUJERES HACE LA FUERZA

El acoso sexual, el techo de cristal y la dificultad de comenzar en un trabajo sin experiencia laboral son los tres paradigmas con los que se plantea la película. Aunque no serán los únicos que se propongan a lo largo de la película. Un inicio en el que reina el individualismo, los prejuicios hacia otras mujeres, el hastío y la alienación, con un pequeño guiño a El apartamento de Billy Wilder (1960), aunque solo en la apariencia, porque en esta película las protagonistas son las mujeres, la trabajadoras de base y nunca antes, en el cine de Hollywood, habían tenido un espacio para poner encima de la mesa sus problemas laborales y su posición en un mundo laboral diseñado por los hombres. Veinte años después del clásico de Wilder, la mujer ya no está sola y no le sigue el juego al jefe.

Antes de que el liberalismo y el capitalismo más feroz irrumpiera con la era Reagan, esta película se planteó como una historia de superación, de amistad femenina, de empatía y de lucha por los derechos laborales. Nada que ver con ese panfleto liberal que fue, años después, Armas de mujer (Mike Nichols, 1988). Pues si en Cómo acabar con su jefe se trata de no comulgar con el estilo y los roles impuestos por el patriarcado, en Armas de mujer, las mujeres asumen la visión masculina y la hacen suya, no tratan de cambiar el sistema, sino de unirse a él y ser tan “hombres” como ellos. La competitividad más sangrante y la deshumanización de la empresa son su estandarte.

Tres protagonistas femeninas que se unen no solo para acabar con su jefe (infame título español que deja fuera lo realmente importante del filme), sino para conseguir sus propósitos, para mejorar un ambiente de trabajo en el que impera la dominación masculina, en realidad quieren modificar la raíz del problema que no es el jefe, sino el sistema que le ha puesto ahí.

(Photo by Steve Schapiro/Corbis via Getty Images)

Curiosamente, de todo lo que consiguen las tres protagonistas solo hay una cosa que no gusta al dueño de la compañía, una dura crítica a la desigualdad entre hombres y mujeres y tendréis que ver la película hasta el final para saber qué es. Una única frase como sin importancia que es una piedra más en el camino hacia la igualdad real entre los sexos. El resto son reivindicaciones que se siguen haciendo y que, parecian superadas, pero no, hablamos de asuntos como la conciliación familiar o la flexibilidad horaria, entre otros muchos.

EL HIMNO QUE ROBÓ EL PROTAGONISMO

Y todo esto, bajo el paraguas de un tema musical que abarca la película, que la atraviesa y que, bajo su apariencia de alegre cancioncilla country encierra una letra reivindicativa y de protesta, hablamos de la mítica canción Nine to five (como el título original de la película, De 9 a 5), escrita, compuesta e interpretada por Dolly Parton.

Como la propia película que, bajo el disfraz de comedia bobalicona, esconde una dura crítica hacia las condiciones y derechos de las trabajadoras y trabajadores, este himno habla de techo de cristal, de frustración, de sexismo en el lugar de trabajo…

Dolly Parton, con su canción, consiguió la única nominación de la película a los Oscars de la Academia de Hollywood. También fue ella la que consiguió, además, 3 nominaciones a los Globos de Oro, a Mejor Actriz de Comedia, Mejor Nueva Estrella del Año y Mejor Canción Original. Y obtuvo 4 nominaciones a los Grammy ganando dos de ellos: Mejor Canción Country y Mejor Vocalista Country Femenina.

Video clip del tema musical Nine to five

El filme ahora está disponible en la plataforma Disney+

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