Mary Pickford, la estrella pionera de Hollywood

Cuando se comienza a bucear en los entresijos de las primeras décadas del cine no es difícil encontrar muchas mujeres totalmente inmersas en este arte/industria. Ya hemos hablado de la cantidad de oficios que desempeñaron en aquellos primeros años y hemos hablado de pioneras. Hablar de Mary Pickford y revisar su obra y contribución a Hollywood y, por extensión al desarrollo del cine, es inevitable y necesario. Recuperarla es reparar su olvido o borrar la frívola imagen de maleable estrella de cine que hemos tenido de ella.

Sus orígenes

Nació en Toronto en 1992 y era la mayor de tres hermanos. Gladys Marie Smith, su verdadero nombre, tuvo una infancia casi dickensiana. Su padre alcohólico murió cuando ella tenía apenas 5 años. Su madre tuvo que alquilar alguna habitación para conseguir ingresos y la suerte de la familia cambió cuando uno de los inquilinos que era el gerente de la compañía teatral, Cummings Stock Company of Toronto, sugirió que Gladys y su hermana Lottie participaran en una obra.

Así que con 6 años, Baby Gladys Smith (su nombre artístico en aquella época) debutó en el Toronto´s Princess Theatre interpretando dos papeles: una niña llamada Big Girl y un niño llamado Ned. Un años después, en 1901, la familia al completo salía de gira.

En 1905, estaban en Nueva York, compartiendo escenario con las hermanas Lillian y Dorothy Gish, las dos familias, Smith y Gish, compartían piso en Manhattan. Dos años después adoptó el nombre que la hará inmortal, a sugerencia de un productor teatral, coge su segundo nombre Marie y el apellido de su abuelo materno, Pickford (apellido que retoma su madre y que adoptan también sus hermanos).

1909 será el año que cambie la vida de Mary Pickford. Su madre le sugiere que pruebe suerte en el cine y consigue un pequeño papel en la que será su primera película, el corto Mrs. Jones Entertains dirigido por David W. Griffith. Con este encuentro, la historia del cine estaba a punto de pasar al siguiente nivel.

Ese año de 1909 rodanron juntos un buen número de cortometrajes. Al año siguiente, viaja a la Costa Oeste contratada por la Biograph. El tándem Pickford-Griffith se consolida y Mary se convierte en la estrella del estudio.

Mary Pickford en el corto They Would Elope (David W. Griffith, 1909)

Sin embargo, Mary Pickford va y viene. Vuelve al teatro. Se casa. Y en 1913 firma un contrato de un año con Adolph Zukor en la Famous Players con un sueldo de 500$ a la semana que irá renegociando según pasen los años y su fama aumente.

Frances Marion y los personajes de Mary Pickford

Si su encuentro con el director David W. Griffith fue importante, no lo será menos cuando conozca a la guionista Frances Marion. Se dice que su primer encuentro fue en una sala de montaje de Famous Players donde estaba Pickford. Las dos mujeres forjaron una gran amistad y formaron una prolífica pareja profesional.

El físico de mujer pequeña, con apariencia de fragilidad y juventud eterna fue explotado en las películas que Pickford protagonizaba. Mujeres-niñas, de estética victoriana pero con la actitud de la nueva mujer. Sus papeles, muchas veces recurrían al mito de Cenicienta en diferentes variables tirando del estereotipo de la joven ingenua. Sin embargo, sus personajes terminaban siendo mujeres activas, con capacidad de decisión y voluntad propia. Eran mujeres pobres, con una vida llena de dificultades (como lo había sido su infancia), pero que al final nunca se rompían.

La unión profesional de Frances y Mary fue muy provechosa para ambas. Gracias a la visión más progresista y sufragista de Marion, los papeles de la actriz ganaron en complejidad. Durante los cinco primeros meses de 1915 ambas se presentaban en el estudio a las siete de la mañana para trabajar en los que serían tres películas que dirigió James Kirkwood: Mistress Nell, The Dawn of Tomorrow y Fanchon the Cricket. A estas tres, les seguirían muchas más, algunas de las más populares de la actriz. Marion también fue la encargada del guion de su última película Secretos (Frank Borzage, 1933).

EL CONTROL TOTAL

Debido a su temprana implicación con Griffith y su director de fotografía Billy Bitzer, Mary Pickford en seguida se adquirió sólidos conocimientos de cinematografía. Hay varias fotografías en las que posa con cámaras y material técnico. El propio Adolph Zuckor decía: “Mary metía mano en todo, en la escritura de los guiones, en las decisions de los directores, en hacer sugerencias a los demás actores… y sus ideas siempre eran de gran ayuda”. No solo entendía perfectamente el medio en el que trabajaba, sino que ejercía control sobre todo el proceso de producción de las películas en las que participaba.

Mary Pickford Foundation: Pickford Studio G.V. Kilgore (del departamento de decorados); Frank Ormston (Director de Arte) y Mary Pickford para la película Tess of the Storm Country,

Eran sabidas las discrepancias con Griffith, ambos se respetaban mucho, pero Pickford era inflexible cuando consideraba que tenía interpretar de una determinada manera y no como le decía el cineasta. Por eso, muchos de sus filmes se ajustan a lo que Patrick McGilligan describió como el actor como autor (en este caso, la actriz como autora) y por tanto, salvo excepciones (como la de Griffith), Mary Pickford elegía directores solventes pero pasivos. Sus películas tenían la visión de la actriz, no del director.

David W. Griffith y Mary Pickford en 1919

MARY PICKFORD PRODUCTORA

Pero en su complejidad como persona y artista, Mary Pickford navegaba entre tener el control de su trabajo y el ser una mera intérprete. Ella solo quería actuar, pero quería hacerlo a su manera y para ello tendría que tener poder de decisión.

Así que en 1917 crea su propia productora Mary Pickford Film Corporation que producirá sus filmes que serán distribuídos por Artcraft una división de Famous Players-Lasky.

“(…) Las cosas siguen siendo igual, excepto que ahora no tengo un salario sino que comparto beneficios. (…) Por supuesto, puedo elegir las historias y tengo voz en las decisiones del estudio, pero soy una actriz y me gustaría seguir siéndolo. (…)”

El monopolio de la distribución y las condiciones tiránicas de los estudios, llevó a unos 600 cines a unirse en una cooperativa y más tarde a crear la productora First National Pictures. El primer gran nombre que se unió fue el de Mary Pickford, con un contrato de un millón y medio de dólares al año y el control artístico total. Tras ella se firmaron también Griffith y Chaplin.

El control total sobre sus carreras llegaría el 5 de febrero de 1919, cuando formaron United Artists Corporation: Mary Pickford, Douglas Fairbanks, Charles Chaplin y David W. Griffith. Pollyanna (Paul Powell, 1920), la versión adaptada por Frances Marion, será la primera película de la actriz distribuida por United Artists. Recaudó algo más de un millón de dólares. A partir de ese momento, todas sus películas eran producidas por Mary Pickford Productions y distribuidas por United Artists.

Mary Pickford en Pollyana ((Paul Powell, 1920)

En su labor como productora, la historia del cine le debe a Mary Pickford que Ernst Lubitsch iniciase su imprescindible carrera en Hollywood. Pickford había visto los filmes alemanes del director y decidió contratarle para dirigir su película Rosita. Acababa de terminar su primer filme con un papel de mujer adulta, Tess of the Storm Country (John S. Robertson, 1922) y quería otro papel similar. Pensó que Lubitsch era el director perfecto para darle el toque que lo convirtiera en un éxito. En 1922, todavía se consideraba a Alemania como un país enemigo y el general de la Legión Americana le reprochó que quisiera traer a un alemán a Hollywood. Pero ella estaba muy decidida:

“¿Desde cuándo tiene fronteras el arte? El arte es universal. Y para mis películas conseguiré al mejor, sin importar el país del que venga. La guerra ha terminado. (…) La voz alemana es bienvenida si es bella. Traeré al señor Lubitsch y estaré encantada de poder hacerlo.”

Mary Pickford y Ernst Lubitsch en el rodaje de Rosita (1922)

LA FAMA, LA VIDA PÚBLICA Y DOUGLAS FAIRBANKS

Mary Pickford está considerada como la primera estrella de cine. Su fama fue mundial. Era muy consciente de una fama que, aunque ella no quisiera, condicionaba su vida, hasta tal punto de que, por ejemplo, retrasó el divorcio con su primer marido, por temor a lo que fuera a pensar su público. Cuando se cortó su famosa melena, en 1928, salió publicado hasta en la portada del New York Times y le llovieron los comentarios negativos.

Extracto de la Portada del New York Times del 21 de junio de 1928

Ella decía: “No viviré mi vida para el público y no hay razón para que esperen de mí que lo haga. Todo lo que puedo hacer es trabajar lo más duro posible para entretener a la gente y, creo que eso es lo único que deberían esperar”.

Pero era inevitable la expectación que levantaba. Durante la Primera Guerra Mundial, utilizó su fama para vender bonos y recaudar fondos así que se embarcó en una gira junto a Chaplin, Mary Dressler y Douglas Fairbanks. En ese momento, se hizo patente el poder de convocatoria e influencia de las estrellas de cine en asuntos sociales y políticos ajenos a las películas.

Su relación y matrimonio con Douglas Fairbanks también copó las páginas de los periódicos y revistas de la época. Se conocieron en una fiesta en 1915, ambos estaban casados y comenzaron su relación como una estrecha amistad. Hasta 1920 ella no pidió el divorcio de su primer marido y es en ese año cuando se casan y se mudan juntos a la mansión en Beverly Hills que tenía Fairbanks.

Mansión que terminaría siendo un lugar muy concurrido por la corte hollywoodiense y que pasó a la posteridad como Pickfair. Por ella pasaron las personalidades más relevalentes de la época: George Bernard Shaw, Albert Einstein, Helen Keller, HG Wells, Amelia Earhart, F. Scott Fitzgerald o Charlie Chaplin.

Douglas Fairbanks y Mary Pickford en Pickfair.

Fueron los primeros en dejar sus huellas delante del Grauman’s Chinese Theatre el 30 de abril de 1927 y formaron parte del grupo de los 36 profesionales de Hollywood que fundaron la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas en mayo de ese mismo año, Fairbanks fue su primer presidente.

Sin embargo, solo protagonizaron juntos una película, La fierecilla domada (Sam Taylor, 1929). En 1933 anunciaron su separación y Louella Parsons se encargó de que la noticia fuera portada en todos los periódicos nacionales.

UN OSCAR Y EL RETIRO

Mary Pickford llegó a hacer un par de películas sonoras. Por la primera, Coquette (Sam Taylor, 1929), ganó el Premio de la Academia a Mejor Actriz. Sin embargo, ya con cuarenta años, consciente de que los papeles que le habían hecho famosa había pasado página, decidió retirarse de la interpretación y de la vida pública. Su última película fue Secretos (Frank Borzage, 1933). Para entonces había actuado en 246 producciones.

Mary Pickford posa con su Oscar por Coquette

Aún así mantuvo algunos lazos con el cine. En 1941, fundó junto con otros pesos pesados de Hollywood como Chaplin, Walt Disney, Orson Welles o Alexander Korda, la Sociedad de Productores Independientes de Películas.

Mary Pickford a su llegada a Gran Bretaña en 1946

Se volvió a casar en 1937 y adoptó dos niños. Fundó una empresa de cosméticos con productos a precios asequibles para todo el mundo y en 1956, tras haber vendido sus acciones de United Artists, creó la Mary Pickford Charitable Trust, que luego pasó a ser la Mary Pickford Foundation que se encarga, en la actualidad de mantener vivo su legado.

El 29 de marzo de 1976 recibió un Oscar honorífico. Fue su última aparición en público. Murió dos meses después en el Hospital de Santa Mónica.

“Si has cometido errores, incluso serios, siempre hay otra oportunidad. Lo que llamamos fracaso no es la caída, sino el no poder levantarse.”

Mary Pickford

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