Cómo se desaparece de la historia: Alice Guy

Hasta hace unos pocos años, los libros sobre historia del cine apenas mencionaban a las directoras. Desde los comienzos del cinematógrafo, allá por 1896, hubo mujeres que se dedicaron no solo a la dirección sino también a la producción, a la escritura de guion, incluso hubo alguna camerógrafa en los inicios. Sin embargo, es difícil encontrarlas en los libros de historia y cuando aparecen se las menciona de pasada, con datos falsos o relacionados con otros colegas de profesión que sí tuvieron la suerte de ser reconocidos para la posteridad.

Gracias a las últimas investigaciones y a la corriente de recuperar las historias de mujeres, cada vez vamos incorporando más nombres y las vamos conociendo mejor, pudiendo situarlas en una línea temporal que nos permite estudiar su obra, sus aportaciones y su relevancia en la historia del cine. Sin embargo, al igual que ocurre en la literatura, sus obras todavía no se han incluido en el canon y éstas no suelen aparecer en listas como “las mejores películas de la historia” o “las mejores películas de la década” y no digamos en listas de “los mejores directores”. El siguiente paso será incluirlas en la historia codo con codo con sus homólogos masculinos.

Eso fue lo que ocurrió con Alice Guy la que ahora se considera como la primera directora de cine, hasta hace unos años era una perfecta desconocida. Yo escuché acerca de ella por primera vez cuando Pamela B. Green lanzó su crowdfounding para hacer un documental sobre la cineasta. Su página me apareció en Facebook como Be Natural, que sería el título del documental en inglés (La pionera, en español) y vendían toda clase de merchandising sobre Alice Guy y el documental. En 2018, por fin pudimos disfrutar y entender quién era Alice Guy, por qué era tan importante para la historia del cine y por qué había desaparecido de la historia. ¿Cómo es que nadie sabía nada de ella?

Jodie Foster (productora y narradora) y Pamela B. Green (directora) de La Pionera en el New York Film Festival (2019)

Breves notas sobre Alice Guy

Para ponernos en contexto, haremos una breve biografía de Alice Guy. Nació el 1 de julio de 1873 en París. En 1887 su padre muere, y su madre tiene que ponerse a trabajar. Al mismo tiempo Alice comienza a estudiar mecanografía.

En 1894 comenzó a trabajar para Léon Gaumont en la compañía Le Comptoir General de la Photographie que vendía aparatos fonográficos, la fotografía era la última moda en un momento en que la industria se abría paso en la sociedad.

Cuando Gaumont se independizó para formar su propia empresa, Guy se fue con él. En 1895, los hermanos Lumière hicieron una demostración pública de su cinematógrafo, Alice Guy y Gaumont asistieron, como también lo hizo Méliès, allí se proyectó Sortie d’usine de 46 segundos. Después de esto realizaron algunos pases con filmes o gags de corta duración.

En 1907, se casó con Herbert Blaché, un camarógrafo que trabajaba para la Gaumont británica. En 1907, el matrimonio se marchó a EE.UU. donde crearon los estudios SOLAX en Fort Lee, New Jersey.

Alice Guy delante del edificio de los estudios SOLAX en construcción

Será Alice Guy la primera en dedicarse a dirigir películas con total dedicación. Se estima que dirigió unas 1.000 películas (teniendo en cuenta que la mayoría tenían escasa duración), además de producir y escribir también. Trabajará en el cine hasta 1920.

¿Cómo desapareció de la historia del cine?

Como hemos mencionado al principio, la historia del cine estaba incompleta. Que nunca se hablase de Alice Guy como pionera del cine nos da una idea de cómo se ha ido construyendo la historia, es decir, quién la ha contado para que una cineasta que fue la primera directora de la empresa Gaumont, que hizo su primera película en 1897, casi a la par con los hermanos Lumiére y que fundó un estudio de cine en Estados Unidos, quedase silenciada durante tantos años.

Alice Guy (sentada en el medio) durante el descanso de un rodaje

Para empezar, muchas de sus películas de la etapa de Gaumont fueron a atribuidas a productores, actores…, muchas quedaron destruidas y no han sido hasta estos últimos años, gracias a una exhaustiva investigación, se han ido encontrando algunas de sus películas en archivos de Europa y EE.UU.

Pero, ¿cómo se llega a borrar a alguien de la historia? Alguien que, además, fue una figura importante en los comienzos del cine. Pamela B. Green lo explica muy bien en su documental La pionera.

Lo primero de todo fue que Léon Gaumont, cuando elaboró una historia de la productora, solo incluyó las películas que se hicieron a partir de 1906, por lo que Alice Guy no es mencionada. Es en ese año cuando se fecha la película de El hada de las coles, cuando en realidad se filmó en 1897 y fue la primera película de la compañía, antes de que se construyeran incluso los estudios Gaumont.

Léon Gaumont

Otro hecho, Alice tuvo que corregir un artículo que se publicó en el periódico francés Le temps en los años 40. En él, la periodista Germaine Dulac, atribuye el título de primera mujer directora a la estadounidense Dorothy Azner (que comenzó a dirigir nada menos que en los años 20), Alice reclamó ese título y a la vez les corrigió en el hecho hubo una directora estadounidense anterior a Dorothy Azner: Lois Weber que había comenzado a dirigir películas en 1916.

En 1939, Gaumont se pone en contacto con Guy para que le envíe notas sobre los primeros años de Gaumont, tiene en mente escribir una segunda historia de la productora. Gaumont le envía una lista de películas y varias de las que había dirigido Alice han sido atribuidas a Louis Feuillade.

Más adelante, cuando el historiador de cine, George Sadoul, escribe la primera Historia del Cine, no la menciona y cuando otro historiador, Theodor Haif, realiza un documental sobre Fort Lee (la zona de New Jersey donde se asentaron varios estudios de cine, antes de trasladarse a California), solo menciona a su marido, Herbert Blaché, en relación a los estudios Solax que ambos fundaron. Es decir, a pesar de haber tenido una carrera de 20 años en el cine, los historiadores oficiales fueron ignorándola.

Alice Guy dando indicaciones

Seguimos sumando olvidos e inexactitudes. Jean Mitry en la Historia del cine que publica en los años 60, sitúa a Guy en Gaumont en 1899 (dos años después de su primera película) y además, le atribuye a uno de sus asistentes, Henri Gallet, El hada de las coles y la data en 1902.

Por otro, lado, cuando la productora Gaumont elabora un catálogo de las películas de la casa, Louis Gaumont (hijo de Léon Gaumont), le explicó que muchas de sus películas no se incluyeron porque no servían comercialmente y muchos negativos estaban destruidos.

Más, otra de sus películas, La pasión, mediometraje de 1906 dedicado a la vida de Cristo se le atribuyó a Victorin Jasset otro de sus asistentes. En los créditos de la película éste aparece como “Colaboración en la realización” y el nombre de Alice no aparece. Algo que fue la tónica habitual mientras estuvo en Gaumont. Alice estaba contratada por un sueldo, su nombre como directora no aparece en las películas que dirigía y ni siquiera cobró nunca derechos por ellas.

La pasión de Cristo (1906)

El menosprecio en Francia hacia todo el legado y el trabajo de Alice Guy queda patente en que ninguna editora quiso publicar la autobiografía que escribió en sus últimos años. Tampoco en EE.UU. consiguió editorial. Su autobiografía no se publicó hasta ocho años después de su muerte.

Así pues, entre que no se la mencionaba en las historias oficiales del cine, que sus películas no estaban acreditadas y se atribuían a otros, y que la gran mayoría se perdió, el borrado se puede decir que fue casi completo. Muchas estudiantes de cine crecimos sin saber de su existencia.

Dado que la historiografía oficial no la mencionaba, era difícil que apareciera correctamente mencionada en los estudios posteriores. Así cuando revisé la obra de referencia del historiador Román Gubern Historia del cine, Alice Guy aparece mencionada en dos páginas:

 “A Gaumont le interesaban, primordialmente, los aspectos técnico-mecánicos del cine y fue su secretaria Alice Guy, improvisada realizadora, la que inició la producción de Gaumont en 1898 con Les mésaventures d’une téte de veau.”

Para Gubern es solo una “improvisada realizadora”, pues poco más se sabía de ella cuando él escribió su libro. Y luego le atribuye la película Las desventuras de una cabeza de ternero, que ella niega haber dirigido. Es decir, Goubern se fue a la fuente de La historia del cine Jean Mitry (que he mencionado antes) que contaba con todas estas inexactitudes.

Alice Guy en el centro con las actrices de su primera película El hada de las coles

Gubern sigue:

“Estimulado por las exigencias del mercado, Gaumont amplió su producción y su negocio, contrató como realizador al ex-escultor Victorin Jasset y Louis Feuillade, que, en calidad de sucesor de Alice Guy, fue desde 1906 director artístico y responsable de la producción que se rodaba en el que, hasta 1914, estuvo considerado como el mayor estudio del mundo.”

Es decir, se obvia que antes de Feuillade estuvo Alice Guy. Aunque lo menciona páginas después:

“En 1905 (Louis Feuillade) inició su carrera como guionista de Gaumont y al año siguiente, al abandonar Alice Guy la dirección artística de la empresa, fue contratado por Gaumont como su sustituto.”

Es decir, a Alice Guy siempre se la menciona para contar la historia de Feulliade, nunca a ella como figura con una historia propia y con un enorme corpus fílmico a tener en cuenta. Tampoco se comenta que fue ella la que propuso a Feuillade para sustituirla cuando abandonó Gaumont.

Otro ejemplo que he encontrado es el de Historia Universal del Cine de la editorial Planeta. En ella aparece Alice Guy en el siguiente párrafo:

 “En 1905, Feuillade fue contratado por la compañía Gaumont. Al principio se limitó a proporcionarles guiones; pero, al cabo de unos cuantos meses, comenzó a dirigir comedias ligeras y dramas. Luego, a finales de 1906, la jefa del estudio, la notable Alice Guy (la primera mujer directora), se casó con el director de fotografía inglés Herbert Blaché, y se marchó con él a poner en funcionamiento la Gaumont de Berlín y luego de Nueva York. La Gaumont quería que Albert Capellani la reemplazase en París, pero Alice Guy le convenció para que le diesen a Feuillade esa oportunidad.”

Aquí por lo menos, le añaden el calificativo de “notable” y le dan el crédito de la “primera mujer directora”. Pero eso es todo. Por cierto, a Feuillade le dedican un capítulo entero. Es más. El volumen tiene un capítulo dedicado a las primeras películas dedicadas a la historia de Cristo y en él se habla de La Pasión de 1906, por supuesto, atribuida a Victorin Jasset (como ya habíamos visto).

Este es el ejemplo de Alice Guy, pero su historia de olvido y ostracismo es extrapolable a cualquier mujer que hubiera destacado en cualquier campo del pensamiento, la ciencia o la creación. La historia no la escribieron ellas y se las dejó fuera de ella.

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