Para esta nueva entrada de escritoras de película hemos recopilado cinco largometrajes que hablan de cinco escritoras que tienen en común vidas poco convencionales, ganas de romper con el orden establecido y un mundo interior tan rico, interesante y motivador que no pueden más que inspirarnos para perseguir metas, ser nosotras mismas y no pedir perdón por no adaptarnos a lo que se espera de nosotras.
Estas mujeres también tienen en común que todo eso no les salió gratis y tuvieron que pagar el precio del ostracismo, el desamor, la soledad o la culpa, incluso con reclusiones temporales en hospitales psiquiátricos. Algunas fueron más atrevidas que otras, las más privilegiadas pudieron incluso jugar con los estereotipos de género que nos imponen a nuestro sexo. Sus vidas no fueron fáciles, incomprendidas y vilipendiadas por ser excepcionales y excepciones en su entorno. Conocerlas es crear genealogía, es crear memoria y conocer a qué se enfrentaron las mujeres que nos antecedieron.
Las hemos ordenado por la edad de las escritoras, aunque es cierto que tres de ellas vivieron en las mismas décadas si bien en entornos y culturas muy diferentes.
Lou Andreas-Salomé, Cordula Kablitz-Post (2016)
Una película modesta para una impresionante figura de la intelectualidad europea. La filósofa, intelectual y escritora Lou Andreas-Salomé fue una personalidad muy influyente dentro de los círculos intelectuales de la Alemania de finales del siglo XIX y Principios del XX. Amiga de Friedrich Nietzsche, Freud, descubridora del poeta y escritor Rainer Maria Rilke, fue una mujer con una gran inquietud intelectual y entregada a la filosofía. Una anciana Lou Andreas-Salomé, en los años 30, le dicta sus memorias a un joven admirador de su obra. De esta forma, el filme nos cuenta sobre todo sus primeros años de vida intelectual, si bien la conoceremos desde la niñez, hasta la edad adulta, cuando consigue ser una reputada escritora y se adentra en el círculo de los psicoanalistas con Freud a la cabeza.

Aunque el filme sea irregular, consigue captar muy bien el espíritu rebelde, transgresor y apasionado de la escritora de origen ruso que desafió cualquier convencionalismo impuesto y trató de vivir según sus normas, intentando establecer, para ella misma, otras formas de vivir las relaciones con los hombres tanto a nivel de amistad, de compromiso intelectual y de relación sexual.
Colette, Wash Westmoreland (2018)
El guion fue escrito por el propio director, por Richard Glatzer y por Rebecca Lenkiewicz y narra los años del primer matrimonio de Colette con Henry Gauthier-Villars. Años cruciales, en los que asistimos a la transformación de Sidonie-Gabrille, una joven de campo, en Colette, la escritora independiente y de arrolladora personalidad. Según la película fue durante estos años cuando la autora descubrió su pasión por la escritura (gracias a su marido que era editor y la indujo a trabajar de escritora fantasma en libros que él firmaba), redescubrió una nueva forma de entender la sexualidad y el amor y se dio cuenta de su fuerza creativa y creadora. Se inventó a sí misma, jugó con los roles de género y vivió según sus propios criterios.

El filme es un excelente biopic, dinámico, atractivo y elegante, que no decae en ningún momento. Keira Knightley con su habitual solvencia y frescura y Dominic West, cada vez más camaleónico, dan vida al peculiar matrimonio de Colette y Willy. Cabe destacar el maravilloso vestuario de Andrea Flesch que va ilustrando a la perfección la evolución de la personalidad de la escritora.
Violette, Martin Provost (2013)
Este biopic comienza durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la escritora Violette Leduc está refugiada en el campo con su marido. La seguiremos durante la posguerra en París sobreviviendo de la compra-venta en el mercado negro y su posterior encuentro con Simone de Beauvoir que quedará fascinada por los textos de Violette, que es capaz de hablar sin tapujos de temas como la sexualidad femenina.

En el filme asistimos a la difícil relación entre ambas escritoras, a la personalidad inestable de Leduc, muy traumatizada por ser hija de padre desconocido, y a la trayectoria vital de la escritora en la búsqueda por encontrar su lugar en el mundo que pasa por una turbulenta relación con su madre. Todo ello plasmado con la habitual elegancia y sensibilidad del director Martin Provost que provoca una enorme emotividad sin caer en simplismos ni sensiblerías. Es una película de personajes femeninos, complejos, nada complacientes y llenos de humanidad.
Papusza, Joanna Kos-Krauze y Krzysztof Krauze (2013)
La película narra la vida de la poeta romaní, Bronisława Wajs, apodada Papusza. Fue la primera poeta gitana que vio sus textos publicados. Nacida en Polonia en una familia nómada, Papusza vivió como marcaban las rígidas costumbres de su etnia y además, tuvo que vivir la persecución durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, se empeñó en aprender a leer y escribir. Y consiguió publicar sus poemas animada por el escritor Jerzy Ficowski.

La película está filmada en un espectacular blanco y negro, con una fotografía de brusco contraste. La vida de la poeta se narra en un vaivén de flash-backs y flash-forwards huyendo así de la simplicidad de una estructura cronológica y lineal. Y durante el metraje del filme asistimos a la vida excepcional de una mujer que sufrió la dualidad de su bagaje cultural y étnico y su éxito artístico que le fue difícil de digerir pero que le tenemos que agradecer por el testimonio que nos dejó. En la SEMINCI de Valladolid ganó el premio Especial del Jurado a la Mejor película, la Mejor Dirección y Mejor Actor para Zbigniew Walerys que encarna al marido de Papusza.
Tove, Zaida Bergroth (2020)
La película se sitúa en la posguerra, tras la Segunda Guerra Mundial, en Helsinki. Tove Jansson quería ser pintora y sin embargo, se le niega y complica el acceso a los círculos académicos y artísticos establecidos, a pesar de que su padre pertenecía a ellos. Sin embargo, Tove es persistente y no dejará de pintar. Durante la película podemos ver la evolución de la joven artista, sus inseguridades como pintora, el descubrimiento de su homsexualidad y su historia de amor/desamor con la directora teatral, Vivica Bandler (Krista Kosonen), hasta triunfar con su universo infantil de los Mumin.

Es verdad que este maravilloso y elegante filme nos retrata más a la Tove Jansson artista que a la escritora, pues fue antes la pintura que la literatura. Sin embargo, no podemos pasar por alto su legado en la literatura infantil. En los años 70, además, abandonará a los Mumin para dedicarse a la literatura para adultos. Es una película imprescindible para recuperar su figura y darla a conocer a un público ajeno a la cultura del norte de Europa.
