Lynn Shelton, la cineasta independiente

Hace un año, el 16 de mayo de 2020, falleció la cineasta Lynn Shelton. Demasiado pronto, con apenas 54 años, a causa de una complicación en una enfermedad sanguínea. Dejaba como legado una brillante carrera como directora y nos quedábamos sin una de las mejores cineastas independientes del cine actual estadounidense.

Director Lynn Shelton poses for a portrait Saturday, Jan. 21, 2012 in Park City, Utah. (AP Photo/Carlo Allegri)

SUS INICIOS

Shelton nació en Oberlin, Ohio, aunque creció en Seattle. Estudió en la Universidad de Oberlin y después asistió a la Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Washington. Después se mudó a Nueva York para estudiar en la Escuela de Artes Visuales donde realizó un Máster en Bellas Artes especializado en fotografía y medios de comunicación. Sus primeros trabajos en el cine fueron como montadora y realizó una serie de cortos experimentales con cierta vocación antropológica.

Shelton siempre había querido ser directora pero estuvo a punto de tirar la toalla pues los años pasaban y consideraba que era demasiado mayor para empezar. Hasta que escuchó a la a cineasta francesa Clarie Denis en una conferencia en el Northwest Film Forum en 2003. Denis había dirigido su primera película con 40 años y ese dato fue como una revelación para ella. Así pues en 2004, con 39 años, dirige su primer largo We go way back. Con cierto bagaje autobiográfico, el film narra la historia de Kate una joven actriz de 23 años que está pasando por una crisis de creatividad y comienza a dialogar con yo de 13 años.

Maggie Brown y Amber Hubert en «We go way back» (2004)

La película se estrenó en el Festival de Sundance de 2006. Comenzaba así una carrera cinematográfica que incluiría 8 largometrajes y que compaginaría con la dirección de episodios en numerosas series de televisión.

SU LEGADO

Como decíamos, Lynn dirigió su primera película en 2004 y consiguió estrenarla en Sundance y a partir de ahí fue fraguando una filmografía sólida, modesta en presupuesto pero ambiciosa en resultados.

Se la ha inscrito en el género mumblecore de la primera década del siglo XXI que agrupaba a una nueva generación de cineastas independientes que rodaban con muy poco presupuesto. Ella no se sentía parte de esa nómina, pero es innegable su conexión con el grupo debido a su colaboración con los hermanos Jay y Mark Duplass a lo largo de toda su carrera además de con el cineasta Joe Swanberg y la actriz Rossmarie DeWitt.

El filme que la puso en el ojo de los festivales fue su tercera película, Humpday (2009) protagonizada por Mark Duplass, Joshua Leonard y Alicya Delmore y en la que ella misma se reservaba un pequeño papel secundario. Se atrevía Shelton a escribir una comedia en la que los dos personajes principales (dos amigos heterosexuales) se retan a filmar una película de porno gay para un festival de cine local. Este filme es uno de los referentes fundacionales del género mumblecore.

Mark Duplass y Joshua Leonard en Humpday (2009)

La película tuvo en estupenda acogida en festivales. Por citar algunos de sus garlardones, en Sundance obtuvo el Premio Especial del Jurado, en Cannes estuvo nominada al C.I.C.A.E. Award que otorga La Confederación Internacional de Cines de Arte y en el Festival de Cine de Gijón Lynn Shelton ganó el premio a la Mejor Dirección y sus actores protagonistas ganaron el de Mejor Actor. Shelton también consiguió el John Cassavetes Award que otorgan los Independent Spirit Awards a la Mejor Película con un presupuesto por debajo de los  $500,000.

Joshua Leonard, Lynn Shelton, Alicya Delmore y Benjamin Kasulke en la edición 25ª de los Independent Spirit Awards

En 2011 dirige la que es una de sus películas más conocidas, El amigo de mi hermana protagonizada por Mark Duplass, Rosemarie DeWitt y Emily Blunt. Un singular triángulo amistoso-sexual en el que Jack (Duplass) se acuesta con Hannah (DeWitt), la hermana de su mejor amiga Iris (Blunt). Tres personajes, un escenario y enredos emocionales que sacar a la luz. La película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto.

Lynn Shelton con Mark Duplass, Emily Blunt y Rosemarie DeWitt en el Festival de Sundance 2012 presentando «El amigo de mi hermana»

Manos mágicas (2013) donde volvió a repetir con Rosemarie DeWitt y Leggies (2014), fueron sus siguientes largometrajes. En 2017 dirige la que podríamos llamar su obra de madurez, Outside In, cuyo guion escribe con el protagonista, Jay Duplass. Cuenta además, con Eddie Falco como co protagonista de este estupendo drama sobre la relación entre una profesora y su ex alumno que acaba de salir de la cárcel, con el que siempre se mantuvo en contacto durante la condena. Consigue de Eddie Falco una interpretación brillante y conmovedora en un papel difícil lleno de sutilezas. Shelton realizó, sin duda, su mejor película: modesta, íntima, compleja y muy humana.

Shelton con Jay Duplass en el rodaje de «Outside In» (2017)

Su última obra fue una comedia, Espada de confianza (2019). Una trama muy pintoresca que gira en torno a una espada del ejército confederado que ha heredado, Cinthia (Jillian Bell), una de las protagonistas. Para este filme Shelton llevó al máximo el trabajo de improvisación con los actores. El reparto está formado por algunos actores provenientes de los shows de comedia improvisada de Chicago. Según explicaba la propia Shelton, el trabajo previo de los ensayos trabajando todo el bagaje vital de los personajes era fundamental para las escenas de improvisación, siempre partiendo de unas pautas muy concretas de por dónde tenía que ir la escena para funcionar. El resultado es brillante y con mucha fuerza, los actores confieren a sus personajes una interesante pátina de veracidad y el guion tiene un ritmo y unos giros dramáticos sorprendentes a la par que creíbles.

Jillian Bell, Michaela Watkins, Marc Maron y Jon Bass en «Espada de confianza» (2019)

Todas sus películas tienen en común su independencia creativa que consiguió gracias a rodar con poco presupuesto para no tener que hacer las concesiones propias de trabajar con grandes productoras. Shelton era (a excepción de Leggies) la guionista de sus películas y sus historias no dejan indiferentes a nadie, son originales y humanas y es capaz de retratar el Estados Unidos de la gente corriente con una ternura y unos toques de humor inteligente que hacen que su conjunto de ocho películas sean un interesante reflejo de la realidad del país en un momento muy concreto.

Mientras sacaba adelante sus proyectos cinematográficos Lynn Shelton trabajó como directora en numerosas series de televisión, su debut fue con un capítulo de Mad Men en 2010) y a este le siguieron trabajos en series como New Girl, Recién llegados, Love, GLOW o la última en la que estaba trabajando en 2020, Little Fires Everywhere (por la que consiguió una nominación a los EMMY en la categoría de Mejor Dirección de Miniserie, Telefilm o Especial Dramático), entre otras muchas.

Lynn Shelton con el actor Galvin Lewis en el rodaje de Little Fires Everywhere

Cuando murió estaba preparando el guion de una nueva película junto Marc Maron, su pareja sentimental en los últimos años y a quien había dirigido en Espada de confianza y en sus shows televisivos como Marc Maron: Too Real (2017) o Marc Maron: End Times Fun (2020). Su prematura muerte nos ha privado de una de las más interesantes cineastas de los últimos años, ya no sabremos hasta dónde hubiera llegado, lo que está claro es que le podemos agradecer sus preciosas películas, que sin duda disfrutaremos una y otra vez, y su coraje y valor para haberse lanzado a contar historias, aunque ella pensase que era demasiado tarde parra hacerlo.

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