La actriz, directora y guionista Lake Bell nos hace una propuesta muy sugerente en su primera película como directora, nos sumerge en un sector, en el de los profesionales que ponen voces en off que, oh sorpresa, también es un mundo cerrado, masculinizado y machista como tantos otros. La protagonista, Carol Solomon (Lake Bell) es asesora de voz pero su gran aspiración es ser la voz de los anuncios más punteros y de los trailers de películas épicas para entrar en el Olimpo de los narradores en off. Cuando el locutor que más trabaja en el mundillo muere, se abre un casting para sustituirle. Su voz era grave y profunda y todos los entrevistados son hombres excepto Carol. Uno de los contrincantes será su propio padre, Sam Solomon (Fred Melamed) que aspira a ser el sucesor de la voz referente de la publicidad y el cine y que hará cualquier cosa, incluso ponerle trabas a su propia hija.
LA VIDA PROFESIONAL COMO OBJETIVO
El personaje que Lake Bell escribió para ella misma está muy lejos de los papeles que les suelen tocar a las actrices en la treintena. Generalmente tienen que hacer papeles de personajes más jóvenes, en las comedias rara vez son las protagonistas y si lo son su objetivo es casarse con su príncipe azul al que primero tienen que curar de su miedo al compromiso. Por no hablar de los, a veces, improbables estilismos propios de la it girl con más followers en Instagram.
Sin embargo, el personaje de Carol no es nada de eso. Su edad es la que es, ella es la protagonista absoluta, su prioridad es su carrera y en lo personal es un desastre absoluto sin caer en la parodia ni en la autocompasión o la condescendencia. Prácticamente todas las acciones que realiza están enfocadas a su carrera, a seguir avanzando y a conseguir una posición dentro de un gremio lleno de hombres. El resto de cosas que le suceden son accesorias en realidad.

Carol va a todas partes con su grabadora, graba acentos, diferentes tonos de voz… todo le sirve para poder seguir perfeccionando su técnica para alcanzar la cima. Su padre es uno de esos elegidos, es decir, es una de esas voces masculinas que son la voz de todo lo que suena a épico o importante y ella quiere seguir sus pasos, es una apasionada de la voz.
EL PADRE = PATRIARCADO
Su padre ejemplifica el sistema patriarcal: necesita, y se agencia, de una mujer más joven que le cuide. Es muy celoso con su profesión (es un auténtico divo). Todo ha de girar en torno a él, él es el centro, la medida de todas las cosas y el hecho de que sea su hija (mujer) la que quiera seguir sus pasos, es para Sam un dolor de cabeza insufrible. No concibe que lo que él hacía hasta ahora (su sacrosanta profesión), que daba empaque y universalidad a las piezas audiovisuales a las que ponía voz, lo haga una mujer, que encima esa mujer sea su hija, lo complica todo aún más.

Ese es uno de los puntos fuertes de la apuesta de Bell, la rivalidad profesional no entre padre e hijo, sino entre padre e hija, desafiando así los roles de género y las manidas historias de padres e hijas. Aquí no tenemos a un padre protector ni a una hija indefensa. Tenemos a una hija independiente y a un padre que no concibe la ambición de su hija de dedicarse a una profesión, tradicionalmente masculina.
Porque para Sam Solomon (al igual que para el sistema patriarcal, la mujer es la otredad, para nada representa lo universal y por tanto, una voz de mujer no puede representar a la humanidad (a pesar de que el 52% de esa humanidad sean mujeres). Y por tanto, Carol, por muy buena que sea en su oficio, nunca podrá poner voz a un tráiler de una película épica.
CÓMO ES LA VOZ DE LAS MUJERES
“… porque la voz no es solo una bendición, también es una elección”. Así concluye el mensaje del contestador de Carol. Es una declaración de intenciones y a la vez un perfecto resumen de la historia que nos ha querido contar Lake Bell. Por un lado, la elección de que sea de hombre o mujer (como hemos visto anteriormente) y por otro, cómo nos enseñan a hablar a las mujeres. Uno de las cosas que quiere cambiar Carol es que las mujeres tengamos nuestra propia voz (a partir del tono), es decir, que dejemos atrás esa forma en la que nos enseñaron a hablar infantilizada, aguda y ñoña. La mujer tiene que tener una voz potente, suya y tiene que hablar como la persona adulta y pensante que es, no como un dibujo animado simple. Esta parte complementa, por tanto su lucha porque la voz de la mujer también represente lo universal.

Sin querer hacer mucho spoiler, pero sí os diré que el final no es complaciente y es bastante elocuente de dónde nos siguen dejando estar a las mujeres. Eso sí, Carol seguirá empeñada en que hablemos con registro adulto y nos dejemos de infantilismos autoimpuestos.
Por último, aclarar que el título que he utilizado es el original: In a world (la frase con la que comienzan los trailers de las películas épicas: En un mundo…) en lugar del título en español, mucho menos acertado La voz de una generación.
