Hacia un Hollywood #NotSoWhite

Tras los acontecimientos de los últimos meses, con el asesinato a manos de la policía de George Floyd como gota que colma el vaso del racismo institucionalizado de la policía estadounidense y, en realidad, del mundo entero (hay que empezar a dejar de mirar la paja en el ojo ajeno cuando tenemos los propios llenos de vigas), el movimiento #blacklivesmatters, que comenzó en 2013, ha resurgido como un huracán y está sacudiendo con revueltas todo el mapa estadounidense.

Hollywood Boulevard en junio de 2020.

A consecuencia de ello, desde el mundo del cine y la televisión, son muchas las películas y las personas negras del sector que se están reivindicando estos días, así que vamos a aportar nuestro granito de arena para visibilizar el trabajo extraordinario que están haciendo las mujeres afroamericanas en el cine en los últimos años. Son muchas las que, poco a poco con tesón, trabajo y talento están consiguiendo destacar y conseguir que su mirada se incluya en el audiovisual. Porque, como ya sabemos, el mundo desde Hollywood lo narraron los hombres (blancos) y se perdió la experiencia de la mitad de la población y dentro de esta mitad, la de las mujeres afroamericanas en EE.UU. Estas mujeres, por fin, están comenzando a narrar historias según su mirada y su experiencia como personas sometidas no solo por razón de sexo sino también de raza.

Tomemos como ejemplo los premios de la Academia de Holywood (Academy Awards), hace unos años, la comunidad negra instauró el hashtag #OscarsSoWhite para quejarse de la poca representación que tenían en los premios. Desde que existen, solo 44 profesionales afroamericanos han ganado la estatuilla y de esos 44 solo 14 son mujeres (de las cuales 9 actrices, aunque solo 1 por Actriz Principal).

Si bien Hattie McDaniel fue la primera persona afroamericana en ganar un Oscar en 1939 como Actriz de Reparto por Lo que el viento se llevó, hubo que esperar hasta 1990 para que otra actriz negra lo volviera a ganar, Whoopi Goldberg por Ghost. Tuvieron que pasar once años más para que Halle Berry fuese la primera en ganar en la categoría de Mejor Actriz por Monster. Así que los ratios son muy escasos y los grandes hitos se han producido sobre todo en la última década, cuando la inclusión en el sector audiovisual ha ido aumentando: Oprah Winfrey fue la primera productora negra cuya película, Selma (2014), recibió una nominación a Mejor Película; en 2017 Dee Rees fue la primera en estar nominada al Mejor Guion Adaptado por su película Mudbound y en 2018 la película Black Panther dio premios a dos mujeres negras: Ruth E. Carter por Mejor Diseño de Vestuario y Hannah Beachler por el Mejor Diseño de Producción.

Los Oscars son solo un ejemplo de lo lejos que están las mujeres afroamericanas de conseguir, primero la oportunidad de hacer oír su voz y segundo de que su trabajo sea altamente reconocido. Y sin embargo, esto va cambiando poco a poco. Os propongo, por tanto, un repaso a algunas de estas mujeres tan sobresalientes y a las que no debemos perder de vista.

DIRECTORAS

Hay muchas, aunque a nadie le suenen y apenas se las reconozca, pero para emprezar nos con tres nombres que son los que más suenan en estos momentos y cuyos trabajos están teniendo más repercusión:

Ava DuVernay

Ava DuVernay es, posiblemente, la más famosa en estos momentos. Es productora, guionista y actriz, con una carrera que poco a poco va creciendo en títulos. Es muy combativa y activista, os recomiendo que sigáis sus redes sociales.

Fue la primera mujer negra que ganó el premio de Sundance a la Mejor Película por su filme Middle of Nowhere en 2012. En 2014, dirigió y co-escribió Selma que produjo Oprah Winfrey, sobre la marcha que tuvo lugar en 1965 de Selma a Montgomery por el Movimiento para el Sufragio. La película obtuvo 2 nominaciones a los Oscar: a Mejor Película y a Mejor Canción (ganó este último). La película obtuvo nominaciones en algunos de los premios más importantes como los Globos de Oro o los Indepent Spirit Awards y puso a su directora en el ojo público.

Ava DuVernay con el director de fotografía, Bradford Young, en el rodaje de Selma

DuVernay ha filmado varios documentales como Venus Vs., sobre la lucha de Venus Williams para conseguir la igualdad en la cuantía de los premios o 13th en 2016. Además, ha creado y producido junto a Oprah Winfrey la serie Queen Sugar.

DEE REES

Quedaos con este nombre porque Dee Rees ha cogido carrerilla no parece que vaya a parar. Su película Pariah (2011) fue considerada por la revista Indiwire como una de las 100 mejores de la década, con ella cosechó varias nominaciones y ganó premios, entre ellos el Independent Spirit John Cassavetes Award. Tras Pariah, escribe y dirige para la HBO la película Bessie y consigue estar nominada a Mejor Dirección y Mejor Guión en la categoría de Miniserie o Película en los premios Emmy.

Con su siguiente filme, Mudbound (2017), Dee Rees sigue acumulando reconocimiento, consigue una nominación a los Oscar al Mejor Guion Adaptado y gana el Independent Spirit Robert Altman Award entre numerosas nominaciones y otros galardones.

Dee Rees con la actriz Mary J. Blige en el rodaje de Mudbound

Su última película, hasta la fecha, ha sido Su último deseo (2020), basada en la novela de Joan Didion y ha dirigido capítulos en varias series de televisión como Empire o Space Force.

KASI LEMMONS

Tras una larga carrera como actriz de cine y televisión, principalmente de reparto, Lemmons dio el salto a la dirección con Eve’s Bayou en 1997 de la que también era guionista. Filma alguna película más y algún episodio en series de televisión mientras se dedica a la enseñanza. Hasta que el año 2019 su filme Harriet consiguió el éxito que se le había resistido hasta entonces. Con este trabajo, por fin, su nombre comienza a tenerse en cuenta, no en vano su película consiguió dos nominaciones a los Oscars, que supusieron la doble nominación para Cynthia Erivo (a Mejor Actriz y a Mejor Canción), y ganó numerosos galardones y nominaciones. Harriet arrasó en los premios del Women Film Critics Circle.

Kassi Lemmons con la actriz Chintia Erivo en el rodaje de Harriet.

En el último año ha sido una de las directoras de la serie Una mujer hecha a sí misma, protagonizada por Octavia Spencer y que cuenta la vida de la primera mujer afroamericana que se hizo millonaria en EE.UU.

ADEMÁS

No solo las directoras negras están consiguiendo méritos y reconocimientos. Hay dos nombres que ya hemos mencionando y que, gracias a la película Black Panther (2018), debemos de incorporar  a nuestros referentes: la diseñadora de vestuario Ruth E. Carter y la  diseñadora de producción Hannah Beachler.

Gracias a Black Panther Ruth E. Carter fue la primera persona afroamericana en ganar un Oscar al Mejor Diseño de Vestuario. Esta era ya su tercera nominación (lo que nos da una idea de su brillante trayectoria). Anteriormente había estado nominada por Malcom X (Spike Lee, 1992) y por Amistad (Steven Spielberg, 1997). La carrera de Carter está ligada a la de Spike Lee, pues este la contrató en sus comienzos para su segunda película School Daze (1988) y siguieron colaborando juntos en muchos de los títulos del director como Haz lo que debas (1989), Fiebre salvaje (1991) o Oldboy (2013). También fue la diseñadora de vestuario de El mayordomo (Lee Daniels, 2013) y Selma (Ava DuVernay, 2015) y ha trabajado en más de sesenta títulos entre películas y series de televisión.

Hannah Beachler, por su parte consiguió, con la misma película, ser la primera persona afroamericana en estar nominada y ganar el Oscar al Mejor Diseño de Producción. Lleva trabajando como diseñadora de producción desde 2011 y ya acumula 24 títulos a sus espaldas.

Ellas son solo un ejemplo de la incursión que poco a poco van haciendo las mujeres afroamericanas en la industria audiovisual. Pioneras y visionarias como Oprah Whinfrey que utilizan su influencia y poder para producir obras audiovisuales de directoras negras e historias comprometidas con la historia de la comunidad afroamericana en EE.UU.; o Shonda Rhimes, a la que habría que dedicarle un post aparte, la showrunner que ha creado un imperio televisivo con su productora Shondaland de la que han salido series como Anatomía de Grey, Scandal o Cómo defender a un asesino que apuestan por protagonistas femeninas y repartos multirraciales.

Dejo aparte a las actrices porque, afortunadamente, son muchas las que están consiguiendo llegar a tener una carrera continuada y de calidad, en parte, gracias a que hay más productoras y directoras afroamericanas que ayudan a que sus personajes dejen de ser la amiga de la protagonista blanca o la novia (que da el toque multirracial) del protagonista masculino. Así que próximamente les dedicaremos un post.

Y esto no queda aquí, recordad estos y otros muchos nombres que seguirán apareciendo por el blog en un futuro próximo.  

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