En estos primeros años del siglo XXI se está haciendo un enorme esfuerzo por rescatar a las mujeres que formaron parte de la historia, del arte o la literatura pero que quedaron silenciadas u olvidadas por el canon y la historia oficial.
El cine también está aportando su granito de arena a esta recuperación y reparación de dicha injusticia. De esta forma, os propongo una serie de películas para dar a conocer al gran público, excelentes artistas casi desconocidas. Todas ellas las podéis ver en la plataforma de VoD Filmin (o si sois de la Comunidad de Madrid y tenéis el carnet de la red de bibliotecas públicas podéis ver algunas de ellas en Efilm Madrid).
CAMILLE CLAUDEL 1915, Bruno Dumont (2013)
En 1915, en un asilo de enfermos mentales del sur de Francia, Camille Claudel (Juliette Binoche) ha sido internada por su familia en el sanatorio de Montdevergues mientras espera la visita de su hermano, el poeta Paul Claudel (Jean-Luc Vincent), confiando en que la saque de allí.
Esta colaboración entre la actriz Juliette Binoche y el director Bruno Dumont es un excelente retrato de la escultora Camille Claudel, basado en las cartas que escribió a su hermano Paul, cuando llevaba un tiempo confinada en el sanatorio de Montdevergues. Bruno Dumont opta por la sencillez en la narrativa y en la composición con una estética que recuerda a Bresson, mientras que el retrato de la institución y de sus internos son prácticamente buñuelianos, no en vano rodaron con auténticos pacientes. La soberbia interpretación de Binoche dota a Claudel de una tremenda humanidad sin caer nunca en la sobreactuación ni el sentimentalismo.
SÉRAPHINE, Martin Provost (2008)
A comienzos de siglo XX, Séraphine Louis (Yolande Moreau), de 42 años, vive en Senlis, trabaja limpiando casas y se dedica a la pintura en el tiempo que le queda libre. En una de las casas donde limpia, alquila un piso Wilhelm Uhde (Ulrich Tukur), marchante alemán fascinado por la pintura moderna. Cuando concoce el trabajo de Séraphine se decide a ayudarla, aunque esta relación queda interrumpida por la Primera Guerra Mundial.
Este filme nos descubre a la pintora Séraphine de Senils que, curiosamente, nació el mismo año que Camille Claudel y también terminó sus días en una institución psiquiátrica. Séraphine fue una mujer prácticamente analfabeta que se obsesionó con la pintura. Su estilo naif se puede disfrutar ahora en museos como el Pompidou de París, aunque la mayor parte de sus obras se perdieron. Yolande Moreau ganó el César por esta interpretación que para mí es absolutamente brillante. La película es un canto al espíritu puro y sencillo de su personaje, así como un maravilloso homenaje al espíritu artístico de aquella excepcional mujer.
PAULA, Christian Schwochow (2016)
En la Alemania de principios del siglo XX, la pintora Paula Becker (Carla Juri), está decidida a rechazar las convenciones y decide dedicarse a la pintura cuando se va a vivir a la comunidad artística de Worpswede. Allí conoce a la artista Clara Westhoff (Roxane Duran), al poeta Rainer Maria Rilke (Joel Basman) y al que será su marido, el pintor Otto Modersohn (Albrecht Schuch). Tras cinco años de matrimonio, la vida doméstica se le hace cuesta arriba y decide marcharse a París para evolucionar como pintora.
Este biopic de la pintora alemana Paula Becker-Modersohn es una vibrante película, llena de luz y de pasión. La vida bohemia alemana de principios del siglo XX queda retratada con un estupendo diseño de producción. El ambiente hostil hacia las mujeres artistas queda perfectamente ilustrado.
MAUDIE, EL COLOR DE LA VIDA, Aisling Walsh (2017)
La película comienza la historia cuando la pintora canadiense Maud Lewis (Sally Hawkins) quiere independizarse de su familia y comienza a trabajar como asistenta de un huraño pescador de zona, Everett Lewis (Ethan Hawke). El filme cuenta la singular historia del matrimonio y cómo las pinturas de Maud se hicieron famosas y la convirtieron en una de las pintoras más emblemáticas de Canadá.
Otra pintora de la que apenas sabíamos nada por estas latitudes. También con un estilo naif que utilizaba la pintura para expresar su mundo interior. Tanto Hawkins como Hawke están espléndidos en unos papeles muy alejados de lo convencional. El color de las pinturas de Maud Lewis se traslada a la película tamizado por un velo de realismo, además, la sensibilidad de esta peculiar pareja traspasa la pantalla infundiendo valor a unas vidas nada convencionales.
BAUHAUS, Gregor Schnitzler (2019)
En la ciudad de Weimar en 1921, Lotte Brendel (Alicia von Rittberg) decide solicitar su ingreso en la escuela Bauhaus pese al enfrentamiento con su familia, allí desarrollará su carrera como diseñadora y arquitecta y conocerá a su marido, Paul Seligmann (Noah Saavedra). La película se inspira en artistas reales (como la diseñadora Alma Siedhoff-Buscher, para crear este personaje ficticio que nos introduce en la famosa escuela alemana dirigida por Walter Gropius (Jörg Hartmann) y la discriminación que sufrían las estudiantes.

Este filme podía haber sido mucho más contundente. Al final, la reivindicación de las estudiantes que acudieron a la Bauhaus queda diluida y la figura de Gropius se muestra de una forma en exceso benevolente. Es un digno homenaje a aquellas mujeres que desafiaron el papel que les correspondía en la sociedad, pero la reivindicación de la discriminación que sufrieron en la famosa escuela queda muy descafeinada.




